- Cartas al Director
Gobierno
“La monarquía debe ser gobernada por demócratas, y una república por aristócratas”.
Misteriosa relación
Es lamentable y doloroso para todos los demócratas del país, el entreguismo político que han efectuado el ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo y el magistrado René Herrera, en complicidad con la cúpula del PLC, en contra del pueblo de Nicaragua. A estos señores el pueblo los había señalado como paladines de la democracia representativa en contra de la dictadura férrea del FSLN. Pero desgraciadamente, más bien se han convertido en aliados del FSLN y a favor de una dictadura que, paulatinamente, se está “fraguando” desde que se produjo el pacto entreguista de Alemán al FSLN en tres fases: Primeramente se negoció el porcentaje necesario para ganar el poder presidencial en primera vuelta, se pasó del 45 al 35 por ciento. Luego el megafraude electoral del 9 de noviembre del 2008. Y, ahora la entrega del Poder Legislativo de la Asamblea Nacional al FSLN. De hecho, todo está consumado internamente. Solamente queda hermanarnos con Estados Unidos y los países de la Unión Europea, para que se haga el recuento de actas postelectoral de las elecciones municipales.
Con ello se podría eliminar la reelección continua que pretende el presidente Ortega, y el país volvería a oxigenarse políticamente hacia una auténtica democracia. Actualmente el pueblo está a la expectativa día a día de lo que pueda pasar mientras Arnoldo Alemán, René Herrera y la cúpula del PLC se contradicen políticamente buscando escapatoria en un “mea culpa” por lo que ha pasado; “atroz repercusión política que nos ha calado a los demócratas hasta la médula de los huesos”, en donde está en juego la liberación de todo un pueblo que ha sufrido dos sistemas de gobiernos dictatoriales de derecha y de izquierda. Es tiempo que estos señores involucrados en semejante pacto bochornoso contra el pueblo nicaragüense no sigan defendiéndose con sus exposiciones cosméticas, ambivalentes y capciosas. Hay que ser serios. Si la cúpula del PLC no hace a un lado a Alemán y al “honorable magistrado” René Herrera, el PLC no tendrá otra cosa que desaparecer políticamente.
Actualmente me pregunto, ¿será posible que para el PLC, Arnoldo Alemán valga más su liberación que la liberación de seis millones de nicaragüenses? Ese apego de la cúpula del PLC con el doctor Alemán es como el mar de insondable. ¿Qué habrá detrás de esta aberrante y misteriosa relación entre Alemán y el PLC?
Armando Lau Gutiérrez
Reelección
¿Reelección para quién?, para los gastados presidentes Daniel Ortega y el doctor Arnoldo Alemán, con tantas anomalías en su contra. La población está harta de los famosos pactos diabólicos. ¿Cómo es posible que este par de señores, que tanto daño le han causado a Nicaragua, tengan en el tapete nueva reelección entre manos?
Es inaudito que se les ocurra semejante barbaridad cuando la mayor parte de la ciudadanía quiere cambios y nuevas estructuras en un nuevo gobierno para este sufrido pueblo que no avanza por estos caudillos, y sus servidores, diputados y magistrados, un Gobierno consciente con las necesidades de la sociedad, que sepa aplicar leyes que beneficien a la Nación y no leyes donde los beneficiados son los mismos que están dentro del Gobierno. En nuestro país hace falta una justicia que defienda los intereses de la Nación, en contra de los que saquean el erario nacional.
Definitivamente el pueblo ya se dio cuenta de semejante despojo con las elecciones realizadas el pasado 9 de noviembre, y la persona que nos conviene a los nicaragüenses se llama Eduardo Montealegre, por su capacidad y preparación intelectual y no prestarse al juego sucio de la traición, a como lo hicieron ciertos diputados que no tienen dignidad. Cada día que pasa la situación económica en Nicaragua se torna más difícil, y desgraciadamente esto es un realidad.
José Antonio Salas
Desvisados
Como nicaragüense espero que el nuevo gobierno de Estados Unidos, presidido por Barack Obama, siga con la misma política del presidente George W. Bush de desvisar y quitarles el privilegio de viajar a los Estados Unidos a todas aquellas personas sospechosas o condenadas de cometer delitos contemplados en el código penal, tanto a los funcionarios corruptos como a los criminales.
En cierta forma es un acto criminal lo que hicieron los del PLC al exponer a cuatro millones de personas a la pobreza, al hambre, a la miseria, al exilio, al abuso, al irrespeto, etc. El PLC obliga al pueblo de Nicaragua a subsistir en la miseria y sin esperanzas. Espero que los norteamericanos “desvisen” a todos estos corruptos liberales nicaragüenses, que una vez más el pueblo se los va a agradecer.
Hugo Lacayo
Falta de liderazgo
Después que el presidente Daniel Ortega Saavedra y el canciller Samuel Santos rechazaran las donaciones de Estados Unidos, Canadá y países de la Unión Europea, por la exigencia de transparentar los resultados de los comicios municipales del 9 de noviembre del 2008, resulta que ahora sí la necesitan por ser una variable estratégica de las medidas económicas que están implementando para hacer frente a los efectos exógenos de la crisis económica y sobre todo, a los endógenos, atribuidos éstos a todos los disparates y provocaciones de ambos personajes que rechazaron esa ayuda por provenir de países “imperialistas” y que al no recibirla, los nicaragüenses seríamos más “libres” que nunca.
Eduardo Montealegre y los dirigentes políticos de oposición al FSLN, lo mismo que los de las organizaciones de la sociedad civil, deben también dirigirse a los gobernantes de los países donantes, pidiéndoles que mantengan la presión sobre Ortega Saavedra, porque en caso contrario se legitimará el fraude de noviembre del 2008.
Guillermo Pérez Salcedo
Éxodo
Las utopías totalitarias —comunismo, fascismo, nazismo—, fracasaron rotundamente en el Viejo Continente, después de provocar millones de muertos en las guerras y gulags siberianos. Otro tanto ocurrió en el Lejano Oriente con la Revolución Cultural de Mao Tsé Tung en China y la dictadura de Pol Pot en Cambodia. Toda Iberoamérica ha visto los efectos de la sanguinaria dictadura castrista en Cuba.
También los nicaragüenses hemos experimentado en carne propia los efectos de esas utopías totalitarias, primero el comunismo y ahora el fascismo combinado con populismo. Son estas desgracias recurrentes las que provocan los éxodos de los jóvenes hacia Estados Unidos, Costa Rica y Europa, estimulados por Ortega Saavedra, porque de esta manera disminuye las presiones de quienes demandan trabajo, salud, educación, vivienda y luego envían dinero a sus familiares en Nicaragua, las famosas “remesas”, las que contribuyen a paliar los déficit de los intercambios comerciales.
Eleonora Carrasco Peña
Exportación humana
Comparto plenamente los conceptos y contenido expuestos en el artículo del licenciado Gustavo Soto García publicado el sábado pasado bajo el título “Nuestros hijos: ¿productos de exportación?” Se analiza el drama de casi todas las familias nicaragüenses, que miran cada día cómo sus hijos emigran al extranjero en demanda de trabajo, techo y salud. También persiguen el propósito de auxiliar económicamente a los familiares que quedan en Nicaragua a través de las remesas familiares.
El Gobierno de Ortega Saavedra estimula este éxodo masivo de compatriotas, porque entre los ingresos de divisas figuran en las cuentas del Banco Central lo que aportan nuestros compatriotas que trabajan hasta 16 horas diarias en Estados Unidos, Costa Rica y países europeos. En otras palabras, la exportación de nicaragüenses hacia esos países es un negocio inmoral e inhumano que practica el corrupto régimen chamuco-orteguista. Lo que afirma Gibran en El Profeta, es rigurosamente cierto. Pero lo curioso de esa emigración forzada es que nadie se dirige a Cuba, Venezuela, Rusia ni Irán. ¿Por qué será?
Ricardo Zamora Valencia
Magazine
Desde la norteña ciudad de Matagalpa hago llegar mis felicitaciones al licenciado Fabián Medina, editor de Magazine, igual que a todos los que trabajan en la realización de tan interesante revista, por su quinto aniversario de circulación, que ya goza de gran prestigio tanto a nivel nacional como internacional.
Les deseo muchos más años de éxito en su profesión periodística.
Salvador Pérez González