Enamorada de la naturaleza

Claudia Belli es socióloga de profesión, pero trabaja en el cuido de la reserva silvestre privada: Montibelli [doap_box title=»Sus proyectos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La gerente de la reserva privada Montibelli, Claudia Belli, dice que también trabaja en varios proyectos. En la búsqueda de la diversificación de la reserva se cultiva café, limones, naranjas, pitahaya y frijoles. […]

  • Claudia Belli es socióloga de profesión, pero trabaja en el cuido de la reserva silvestre privada: Montibelli
[doap_box title=»Sus proyectos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La gerente de la reserva privada Montibelli, Claudia Belli, dice que también trabaja en varios proyectos.

En la búsqueda de la diversificación de la reserva se cultiva café, limones, naranjas, pitahaya y frijoles. “Deseo que sea autosostenible y el excedente venderlo”.

Como buena socióloga, Belli trabaja en una investigación sobre la migración italiana a Nicaragua. “En el país hay varias familias descendientes de italianos y desde el año pasado estuve por unos meses en Italia buscando información sobre el tema, ya tengo información de 20 familias de las que investigo, sobre todo su aporte a Nicaragua”.

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Desde niña Claudia Belli Montiel ha estado en contacto con la naturaleza, pues su familia siempre ha trabajado la tierra, es por eso que en su memoria ocupan un lugar especial esos gratos recuerdos de sus vacaciones y paseos por la finca de su abuelo.

En el 2001 se le dio la oportunidad de trabajar en la preservación de una reserva familiar, no dudó en cambiar sus investigaciones como socióloga para enrumbarse en un proyecto de gran futuro, pero de pocas utilidades en el presente como es la conservación de un bosque familiar ubicado en las sierras de Managua, conocido como Montibelli —palabra italiana que en español se traduce como “montaña bella”—, pero que también es la fusión de los apellidos Montiel y Belli.

“Hasta ahora no hay utilidades en este proyecto, mi mayor satisfacción es proteger y dar a conocer el ecosistema que hay en la reserva privada. A veces siento que estamos solos pues no hay políticas que incentiven el cuido de las reservas como en otros países”, cuenta Belli.

En este sitio de tranquilidad y aires frescos, la socióloga de 58 años, de piel blanca y ojos azules posiblemente heredados por sus ascendientes de origen italiano, dice sentirse contenta y muy satisfecha al contribuir con la preservación del medioambiente, combatir el cambio climático, pero además ofertar un espacio de sana recreación.

Belli es una mujer emprendedora y madre de tres hijos. Cuenta que al inicio no conocía mucho de la preservación de bosques, pero su amor por la naturaleza la hicieron tomar las riendas de la reserva natural donde se organizan caminatas, parrilladas, campamentos, excursiones tanto a preescolares como a biólogos, investigadores y turistas. “Esto ha sido todo un proceso de aprendizaje, desde el mismo hecho de cambiar de una producción de café a promoción del ecoturismo”.

Añade que “mi formación de investigadora me llevó a establecer alianzas con biólogos y otros estudiosos para ver el medioambiente y saber qué es lo que había”. Ahora se conoce que en Montibelli existen 53 especies de aves identificadas, otra cantidad de mariposas y también mamíferos.

El trabajo tesonero y la dedicación de una familia, junto a un grupo de apoyo de trabajadores locales bajo la dirección de Claudia Belli, hizo que en el 2004 Montibelli fuera galardonada con el Premio a la Mejor Reserva Silvestre.

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