la Dirección Nacional de Estupefacientes de Colombia custodia 425 pinturas, entre falsas y auténticas, decomisadas a los zares de la droga de ese país. (LA PRENSA/AFP/MAURICIO DUEÑAS)

Timan con arte falso a capos colombianos

Narcos resultan “miopes” a la hora de comprar obras BOGOTÁ/ AFP Cientos de pinturas de Salvador Dalí, Augusto Renoir y Pedro Rubens, adquiridas en millones de dólares por narcotraficantes colombianos para adornar sus extravagantes casas, resultaron falsas en su mayoría, según autoridades que esperan venderlas al mejor postor. En poder de la Dirección Nacional de […]

  • Narcos resultan “miopes” a la hora de comprar obras

BOGOTÁ/ AFP

Cientos de pinturas de Salvador Dalí, Augusto Renoir y Pedro Rubens, adquiridas en millones de dólares por narcotraficantes colombianos para adornar sus extravagantes casas, resultaron falsas en su mayoría, según autoridades que esperan venderlas al mejor postor.

En poder de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) reposan 425 lujosas pinturas —unas falsas, otras no— de artistas colombianos y extranjeros, que son objeto de un proceso de extinción de dominio a sus antiguos dueños, los más poderosos narcotraficantes colombianos que ahora están presos o muertos.

Otras 76 pinturas —según Omar Figueroa, director de bienes de la DNE—, ya fueron expropiadas a los barones de la droga que, por lo visto, pudieron ser excesivamente meticulosos para cultivar, procesar o enviar los cargamentos de cocaína, pero legos a la hora de detectar la autenticidad de los cuadros.

“Las paredes de este edificio están llenas de obras sin valor artístico pero que serán vendidas a través de subastas después de que se cumpla el proceso de extinción de dominio”, aseguró Figueroa a la AFP, al señalar como ejemplo lienzos con burdas copias del afamado artista local Alejandro Obregón.

“MONITA” ESTAFADA

El funcionario recuerda en especial una obra de Dalí que le fue decomisada a la asesinada Elizabeth Montoya —conocida con el alias “Monita Retrechera”— y esposa de un ex policía. Ambos fueron procesados por la justicia que los acusó de enriquecimiento ilícito. La obra resultó falsa.

Después de los allanamientos a las propiedades de los narcotraficantes, cuando se encuentran obras de arte éstas pasan a custodia de la DNE, que las relaciona en un meticuloso listado que incluye el número del proceso judicial de su antiguo dueño y una descripción de la obra.

Para determinar su autenticidad, la DNE envía los cuadros a peritos del Museo Nacional de Colombia, quienes llevan a cabo una minuciosa inspección y envían su dictamen. Las obras falsas —la gran mayoría— van a parar a bóvedas del organismo, y las auténticas quedan bajo custodia del museo y son exhibidas.

Una fuente del Museo dijo a la AFP que detectar la autenticidad de los cuadros es un complejo proceso que puede tardar años y que en ocasiones se requiere del traslado de expertos en arte europeos, cuya asesoría y gastos de traslado exceden la capacidad y presupuestos de la DNE.

Carlos Albornoz —director de la DNE— aseguró que una vez se surtan las expropiaciones de las obras y demás bienes que estaban en poder de la mafia, se propone realizar este año un gran remate con el que aspira recaudar 136 millones de dólares.

Los bienes incautados a los narcotraficantes también incluyen por lo menos un millar de motocicletas, automóviles, aviones y barcos que se encuentran en mal estado y que igual se intentarán vender, así sea como chatarra.

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