María Teresa Moncada, después de tres meses en un plan nutricional que le permite comer balanceado. Ha bajado 10 libras debido a que su metabolismo es muy lento.

No hay fórmulas mágicas

La gota que le derramó el vaso a María Teresa Moncada fue cuando alguien en su trabajo la describió como la gordita de la oficina. “Eso me dolió, entonces me dije tengo que hacer algo”. Moncada viene de una familia de diabéticos, dice que siempre ha tratado de cuidarse, pero a partir de los 30 […]

La gota que le derramó el vaso a María Teresa Moncada fue cuando alguien en su trabajo la describió como la gordita de la oficina. “Eso me dolió, entonces me dije tengo que hacer algo”.

Moncada viene de una familia de diabéticos, dice que siempre ha tratado de cuidarse, pero a partir de los 30 años la balanza no se detuvo más y con elo los problemas.

Cuenta que fracasó en muchos intentos por adelgazar y acepta que la principal causa de su fracaso es que no sentía suficiente presión. Cuando empezó con su plan nutricional, pensó que las cosas serían fáciles, sin embargo los primeros 15 días fueron duros porque no vio los resultados que esperaba. “Entonces me di cuenta que debía poner más de mi parte, más disciplina, más organización, cambiar mis hábitos de vida y alimentación, cantidad de ejercicios, pensaba que con 30 minutos podía, pero la balanza no se movía, así que debo hacer una hora”.

El metabolismo de Moncada es muy lento, así que su proceso ha sido lento, pero aunque en la balanza no ha bajado mucho, asegura que en volumen sí se ha visto el cambio y eso la anima a seguir. Ella sólo ha bajado 10 libras en tres meses. “Aunque muchos crean lo contrario, vale la pena, la ropa ya me queda, la piel me ha cambiado, he resuelto los problemas de salud, estoy más ágil”, dice con mucha satisfacción.

Moncada era experta en someterse a dietas relámpago y luego que las abandonaba subía el doble. “También tenía conceptos errados, según yo sólo debía comer ensaladas y proteínas y nada de carbohidratos, pero cuando comía carbohidratos subía mucho más y descontrolaba mi metabolismo”, señala.

Cuenta que hace algún tiempo consumió pastillas naturales para adelgazar, pero le provocaba mucha taquicardia, le afectó el período menstrual, por lo cual no continuó y éstas tampoco tuvieron ningún efecto adelgazante. “Estaba consciente de que debía ser por mi propio esfuerzo porque no hay formulas mágicas”.

Un consejo de Moncada es perseverar, ser disciplinado y considerar la dieta como un tratamiento.

Nosotras

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