Para la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, la resolución emitida por el Parlamento Europeo, en la que condena al Gobierno de Nicaragua, no sólo por los señalamientos de fraude sino por los ataques contra los defensores de derechos humanos, además de sentar un precedente, es grave para la actual Administración.
Núñez lamentó que las políticas erradas y el comportamiento que mantiene el Gobierno de Nicaragua hayan llevado al país a “extremos”.
“Nosotros no vemos solamente el cuestionamiento a Daniel Ortega, sino que están poniendo prácticamente en la lista de países indeseables, de países violadores de derechos humanos, de países cuestionados a nivel internacional, a Nicaragua, por su errático proceder”, estimó la defensora de derechos humanos.
Ante esa situación, Núñez demandó al presidente Ortega realizar una revisión del asesoramiento que recibe “de manera equivocada”, que le permita rectificar para que Nicaragua no sea aislada.
Recordó que la resolución aprobada por la Eurocámara no es el primer fracaso político que sufre el presidente Ortega, ya que tiene los antecedentes en la OEA y la Cumbre de Brasil, donde no logró el apoyo esperado en su denuncia de que existe un complot internacional para desestabilizar su Administración.
“No hay ni siquiera juicios de valor (en el pronunciamiento), incluso se señala el comportamiento grosero para los altos funcionarios del cuerpo diplomático, y específicamente para la embajadora de la Unión Europea (Francesca Mosca) por parte del presidente Ortega”, indicó Núñez.
Enfatizó que las premisas en las que se basa la resolución de los eurodiputados, para señalar los abusos cometidos por la Administración Ortega, se basan en las normas internacionales de derechos humanos, cuyo cumplimiento es de carácter obligatorio para todos los países que las han ratificado.
Núñez minimizó los señalamientos de funcionarios del Gobierno de Nicaragua, como es el caso del canciller Samuel Santos, quien calificó de “equivocada”, la resolución aprobada por el Parlamento Europeo.
“Lógicamente, el papel que tiene que jugar el canciller es definitivamente bajarle el perfil a los cuestionamientos internacionales que el Gobierno está recibiendo, ese es su rol”, precisó Núñez.
Dijo que considerar de “equivocada” la resolución de la Eurocámara, como dijo Santos, es una visión del Gobierno, y que sería lamentable el que pretenda descalificarla.
Por su parte, el vocero del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Leonel Teller, dijo que lo actuado por los eurodiputados deja en evidencia que “ya no es un Gobierno, no es un organismo determinado, sino que el mismo pueblo de Europa, a través de sus representantes, le han dado el adjetivo calificativo de ilegítimas a estas elecciones, y le pide también el pueblo de Europa al Gobierno de Nicaragua que implemente los mecanismos necesarios para superar esta crisis post electoral”.