- Tormenta invernal causa estragos
Una intensa tormenta invernal azotó ayer el centro y este de los Estados Unidos, trabando el tránsito, dejando sin electricidad a miles de hogares y obligando a clausurar escuelas. El Servicio Meteorológico Nacional dijo que fuertes nevadas, aguanieve y lluvias heladas continuarían en Illinois e Indiana.
“Estamos pidiendo al público que se quede en sus casas si es posible”, dijo Marisa Kollias, vocera del departamento de Transporte de Illinois.
Compañías de electricidad reportaron que 60,000 usuarios en Illinois estaban sin servicio, mientras que en Indiana se reportaron 120,000.
En Wisconsin, más de 8 pulgadas (20 centímetros) de nieve habían caído para el amanecer en el condado Jefferson, en el sureste del estado.
El aeropuerto fue cerrado porque las quitanieves en las pistas no podían dar abasto, dijo la portavoz del aeropuerto Pat Rowe.
La nieve y lluvias heladas eran también un problema en Iowa. Pero las autoridades allí dijeron que apenas se reportaron apagones aislados, porque no había mucho viento.
En el noreste, en tanto, se pronosticaban hasta 14 pulgadas (35 centímetros) de nieve en algunas partes. El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, pidió que los trabajadores públicos no esenciales se quedaran en sus casas.
Más de 300 vuelos fueron cancelados en el aeropuerto internacional O’Hare, y antes de la tormenta, más de 500 fueron suspendidos en los aeropuertos del área de Nueva York. Cerca de 420 vuelos fueron cancelados en el de Newark, otros 150 en el de LaGuardia y cerca de 100 en el JFK, mientras que los retrasos medios superaban las dos horas.
ESCUELAS CERRADAS
Las escuelas quedaron cerradas desde Nebraska y Michigan hasta Nueva Jersey, Nueva York y Nueva Inglaterra.
Es posible que la tormenta complique los esfuerzos para restaurar el servicio eléctrico en viviendas y negocios en Nueva Inglaterra, aún sin electricidad una semana después de una helada que derribó árboles y cables del tendido eléctrico.
Las autoridades dijeron que unos 10,000 usuarios en Massachusetts aún esperaban por la restauración del servicio, de 350,000 al inicio. Una decena de albergues de emergencia seguían abiertos. En Nueva Hamphsire, unas 33,000 casas y negocios seguían sin electricidad.