- Desde 1992, en Museo Galería Josefina se han exhibido más de 550 piezas de pintura, dibujo y escultura. Una muestra de arte sacro nicaragüense a la que se suman pintores centroamericanos
Fiel a la tradición del arte sacro, Galería Josefina está celebrando dieciséis años de tradición en las artes plásticas, al inaugurar con obras de artistas nicaragüenses y del istmo centroamericano, su exposición Pintando a la Virgen, donde se pueden apreciar propuestas figurativas, con estilos neomaneiristas, neobarrocos, neoexpresionistas y del realismo mágico.
A lo largo de las muestras, se ha exhibido la escultura manierista, La Concepción de María, recreada por el director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, Pedro Vargas, tallada en cedro real y que luce triunfante una corona metálica de estrellas doradas.
Volver a ver una pieza tallada en madera a la manera antigua, nos hace remontar a los orígenes de esta tradición, unos trescientos años, cuando las primeras réplicas de estas vírgenes eran encargadas por los misioneros españoles a nuestros escultores nativos, las que tuvieron como referencia la Inmaculada Concepción del pintor sevillano, Esteban Murillo; donde vemos sus atributos estelares, un rostro juvenil y amoroso, rodeada de ángeles y nubes.
Desde entonces ésta sigue siendo en nuestro país la imagen más popularizada, y dentro de las bellas artes, tratada de diversas formas y técnicas.
Desde 1992, sólo en esta galería se han exhibido más de 550 piezas de pintura, dibujo y escultura; al igual que otras manifestaciones del arte contemporáneo más novedosos, como fueron las electrografías de los arquitectos David Ocón y Porfirio García Romano; o los repujados en aluminio de Luis Morales, expuestos en 1998, para citar algunos.
En esta exposición el pintor Marvin Campos combina este realismo sacro con la técnica contemporánea del dripping, en tanto la pintora María Gallo la trata desde el expresionismo, destacándola entre un cielo naranja intenso lleno de estrellas doradas.
Por su lado el chinandegano Roberto Callejas, el más fiel devoto de esta tradición pictórica, ha tratado la figura completa como el retrato desde el imaginario clásico barroco. Así vemos sus nuevas obras como: Virgen Primorosa, El Pensamiento de María, Virgen, y Purísima, verdaderas expresiones de lo sublime, mágico y místico. También es loable la maestría en el dibujo de Silvio Bonilla, La Virgen, obra lograda con prisma color, lápiz y tinta china. El artista logra proyectar en su dibujo el estado juvenil de la Virgen sin mácula, y su belleza fresca exaltada en sus hermosos ojos, la tersura de su piel, y su cabeza cubierta de un mantilla azul y blanco, recordando aquel lema de: Nicaragua para María, María para Nicaragua.
Pero quien logra el concepto de maternidad en un estilo de realismo mágico, y elementos barrocos detallistas es Celia Lacayo, con su pieza maestra María y el niño Jesús, icono que nos da la idea de madre protectora de la humanidad, y esperanza en el nuevo mundo; no en vano su escenario de fondo es de naturaleza, de flores y pájaros cantores; declaración de simbiosis de la dulzura protectora de Gaia, de madre e hijo. De naturaleza y humanidad.
Pintores centroamericanos
En años anteriores esta celebración del arte mariano ha venido llamando la atención de artistas de la región centroamericana. Así en este año de la Gritería del color, tres pintores exponen sus propias recreaciones: uno de ellos, el hondureño Wilmer Sandre, con su obra La Virgen y el Rosario, retrata el calvario y sufrimiento de una madre dolorosa.
Por su parte Julio Visquerra, rehace la imagen de la Inmaculada, con un cielo naranja, ángeles rebosantes en vuelo entre las nubes y frutas tropicales.
Y finalmente vemos la pintura del salvadoreño José David, La Virgen de la Cueva, imagen ascendida, semitransparentada entre un cielo rojo con nubes de un celeste-blanco semiesfumado, con dos ángeles de rosado tenue, adquiere esa clásica aura de misterio, piedad amor celestial, el cual desciende de los cielos místicos hacia la humanidad, como un icono de paz y buena voluntad.
Diversas lecturas o concepciones sobre el icono de María en sus diversas recreaciones contemporáneas desde esta muestra Pintando a la Virgen.