- De la Hoya hizo una pausa en LA
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El boxeador estadounidense de origen mexicano, Oscar De la Hoya, quedó inmortalizado ayer con una estatua de bronce de 4.3 metros que fue develada en el centro de Los Ángeles, al lado de las de otros grandes deportistas, como Earvin “Magic” Johnson y Wayne Gretzky.
El campeón mundial y medallista olímpico, de 35 años, dijo durante la ceremonia de develación que espera que la estatua sirva de inspiración.
“Que la gente vea que este mocosillo del Este de Los Ángeles logró su sueño”, dijo De la Hoya afuera del Staples Center, donde su estatua fue develada. “Que cuando los niños pasen por aquí, digan: ‘Oscar De la Hoya, del Este de Los Ángeles, lo logró (…) quizás yo también puedo lograrlo’”.
La obra del escultor Erik Blome, que mide en total 4.3 metros (14 pies) muestra a un sonriente púgil de 2.3 metros (7.5 pies) parado en la lona de la esquina de un cuadrilátero con los brazos arriba en señal de victoria.
“Se parece a Rocky, pero él (Oscar) es real”, dijo el artista. “Quería mostrar victoria, poder”.
El rostro del boxeador, empero, no se parece mucho al de su hijo, dijo el padre del púgil.
“No se parece. Tiene la nariz chata. Hay que decirles que le quiten esa cabeza y le pongan otra”, dijo Joel De la Hoya.
Sin embargo, el padre del púgil señaló que de todos modos está orgulloso de que hayan honrado a su hijo con la estatua al lado del basquetbolista “Magic” Johnson y el jugador canadiense de hockey sobre hielo Wayne Gretzky.
“Es un orgullo”, dijo el padre del boxeador. “Me gusta que hayan tomado en cuenta a Oscar en vida, no después, como a otros boxeadores”.
El púgil resaltó su origen en el vecindario del Este de Los Ángeles, una zona de fuerte presencia de inmigrantes mexicanos y latinoamericanos.