- Dirigente del MRS asegura que “robo de alcaldías” botó la máscara de Ortega y así no ganará más
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Al presidente Daniel Ortega no le será fácil perpetuarse en el poder a partir de las reformas constitucionales, después del “fraude” cometido en las elecciones municipales del pasado 9 de noviembre, según el coordinador político de la Alianza Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín.
El también ex candidato presidencial que se enfrentó a Ortega en las elecciones nacionales del 2006 estima que al mandatario se le dificulta su intención porque tras lo ocurrido “ya no hay máscara que se interponga entre los nicaragüenses y Ortega”, debido a que si antes de los cuestionados resultados electorales “algo de máscara quedaba, (ahora) ha caído”.
El sábado en su programa de radio semanal El pulso de la semana, Jarquín opinó que “difícilmente en el contexto de la indignación ciudadana generalizada, pero especialmente de indignación en la inmensa mayoría de liberales, podrá Ortega seguir adelante con su proyecto de reformas constitucionales para perpetuarse en el poder”.
“Ortega podrá robarse momentáneamente unas alcaldías, pero no podrá robarnos el futuro de los nicaragüenses”, dijo.
Según Jarquín, “por más que lo intenten, el fraude no está consumado (…) solamente estaría consumado si todo ahora, en Nicaragua volviera a ser igual que antes. Si todo ahora fuese borrón y cuenta nueva”.
“Y no. Nada en Nicaragua volverá a ser igual que antes de las elecciones del 9 de noviembre”, porque a su juicio “más tarde o más temprano esta situación se va a revertir”, remarcó.
Jarquín reconoció que Nicaragua ha perdido con el fraude, pero también lo hizo el gobernante Frente Sandinista “que ha sido totalmente centrifugado, licuado, por el orteguismo”.
“Pero a mediano y largo plazo todos ganaremos, porque se están creando las condiciones para sacudirnos por siempre la pesada hipoteca de Ortega y el orteguismo”.
CERO COMPLACENCIA
El dirigente político recordó que Ortega contó a inicios de su gobierno con expresiones de cooperación y buena voluntad de todos los sectores de la comunidad nacional e internacional, “pero Ortega ya ha desperdiciado totalmente esa oportunidad de gobernar en estabilidad y prosperidad y la complacencia con su gobierno ha terminado”.
Añadió que “con quienes Ortega había venido realizando un paciente y persistente trabajo de años para convencerles que había cambiado, que no era el mismo de antes, con el objetivo de disminuir las tensiones y suspicacias de antaño, ahora están alarmados por la deriva autoritaria de su gobierno, y el uso abusivo y oportunista que hace de la religión y sus símbolos”.
Para Jarquín, “Ortega tratando de imponer el fraude cosechó una victoria pírrica. Quizá ha tenido una victoria táctica, pero ha sufrido una derrota estratégica” y en esas condiciones no sobrevivirá en el poder.