Las bolsas de todo el mundo cerraron ayer con fuertes descensos por segundo día consecutivo, afectadas todas por el temor a una recesión y la falta de decisiones sobre un posible rescate del sector automovilístico estadounidense.
En Wall Street, el índice Dow Jones de Industriales perdió el 5.56 por ciento, más o menos lo mismo que el día anterior, cuando perdió la cota de los 8,000 puntos conquistada en marzo de 2003.
El principal indicador de la Bolsa de Nueva York ha caído en poco más de un año (desde el máximo histórico del 9 de octubre de 2007) casi la mitad de sus puntos (el 46.68 por ciento), al pasar de más de 14,100 a cerca de 7,500.
Además, el selectivo S&P 500 bajó el 6.71 por ciento y cerró en su nivel más bajo desde 1997, arrastrado también por el continuo goteo de malas noticias económicas. Una de las noticias que más impactó a los mercados en el mundo fue que las solicitudes semanales de desempleo en Estados Unidos alcanzaron su nivel más alto en 16 años.
Sin embargo, más inestabilidad supone aún para los inversores el incierto futuro de algunas grandes entidades financieras como Citigroup, Ford, General Motors y Chrysler.
CITIGROUP PIERDE
En el ámbito financiero, muchas de las miradas recayeron ayer sobre Citigroup, cuyos títulos perdieron por segundo día consecutivo más de un 20 por ciento y se negocian ya a 4.7 dólares, su nivel más bajo en 15 años.
Ello a pesar de que el príncipe Alwaleed bin Talal, de Arabia Saudita, anunció su intención de aumentar hasta el 5 por ciento su participación en el grupo bancario, que ahora es inferior al 4 por ciento.
Fuertes caídas registraron también las grandes bolsas del mundo: Londres bajó 3.26 por ciento , Fráncfort 3.08 por ciento y Madrid 2.72 por ciento. En Tokio y Seúl los descensos rondaron el 7 por ciento. México descendió un 2.09 por ciento, Chile 3.5 por ciento y Buenos Aires 6.5 por ciento.
En Europa, el sector de materias primas, muy dependiente de la coyuntura económica, lideró las caídas con un retroceso del 8.9 por ciento, seguido de las compañías de petróleo y gas y las de servicios financieros, que en ambos casos perdieron más del 5 por ciento.