Nunzia Valenti a través del pincel recrea la arquitectura colonial.LA PRENSA/CORTESIA

Voces del color

María Lourdes Centeno, Rosa Carlota Tünnermann, Giovanna Serrano, Nunzia Valenti y Sara Lynn Pistorius, reúnen su pintura en una exposición en Galería Efrén Medina, el próximo viernes 21, a las 6:00 p.m. La historia de las mujeres y sus conquistas culturales son susceptibles de verse como un conjunto de epifanías múltiples. Esto que podemos escuchar […]

  • María Lourdes Centeno, Rosa Carlota Tünnermann, Giovanna Serrano, Nunzia Valenti y Sara Lynn Pistorius, reúnen su pintura en una exposición en Galería Efrén Medina, el próximo viernes 21, a las 6:00 p.m.

La historia de las mujeres y sus conquistas culturales son susceptibles de verse como un conjunto de epifanías múltiples. Esto que podemos escuchar como algo poético ha significado la entrega de tiempo más energía de mujeres y hombres de buena voluntad para hacer variar los paradigmas culturales y lograr que el espíritu del tiempo cambie. Las mujeres en general han luchado por conquistar un espacio artístico, político o cultural en sociedades patriarcales.

Esa lucha histórica y tenaz, ha rendido maravillosos frutos en la época contemporánea. De ahí que considere una epifanía que en sociedades tan estructuradas y dominadas por la cultura patriarcal como la nuestra, cinco mujeres libres y creativas, presenten en la Galería Efrén Medina sus obras artísticas con la seguridad de estar añadiendo una bellísima comarca al espacio de las bellas artes en nuestro país.

Cinco personas que suenan (Somos personas per sonare>por sonar), cinco personas cuyos nombres suenan y sonarán en la plástica nicaragüense: María Lourdes Centeno, Rosa Carlota Tünnermann, Giovanna Serrano, Nunzia Valenti y Sara Lynn Pistorius. Cinco pintoras que develan y revelan su voz cromática para mostrarnos su manera de realizarse en el arte, de captar la realidad circundante, de evocar los cánones clásicos de la pintura o de experimentar con las formas, el color y los volúmenes para entregarnos estos cuadros por donde el ser creador se muestra y el ser-espectador se asoma a contemplar, a evocar, a comprender, a gozar.

María Lourdes Centeno con el manejo prodigioso de una técnica no común, acrílica sobre acetato, ha logrado crear un mundo particular de colores vivos, que logran hacer abstracto un espacio edafológico como su célebre Cristo del Deslave (acuarela) o poblar su espacio cromático, vibrátil y bello de formas humanas. Grupos humanos vestidos de túnicas, con una mayoritaria presencia femenina. Mujeres unidas, como protegiéndose de la feroz naturaleza y la cruel historia escrita por el poder en nuestro país; dos elementos que nunca han sido propicios para la ciudadanía nicaragüense.

La poeta Lourdes Centeno en sus obras de formato pequeño, hace gala de su potencialidad creadora, acopio de sus conocimientos técnicos y logra expresar de manera original y única un microcosmos de belleza impar donde el ser se revela. Percibo que es la misma pintura, sus texturas, sus pliegues y repliegues, sus rayas, sus líneas y vibraciones como que al centro de la obra, por un acto de magia se convierte en seres humanos, en objetos y en paisajes. Eclosionando en una epifanía de colores vivos productos del plan y del azar. Ah esos esmeraldas, amarillos o rojos de Centeno siendo gradaciones particulares, tonos únicos nacidos en el acetato. La pintura de María Lourdes posee una vitalidad extraordinaria, que nos podría llevar a pensar, que esta pintura es independiente inclusive de la voluntad de la autora… Pero no es así y ahí radica parte de su magisterio.

Giovanna Serrano es la epifanía de la fuerza creadora que toma el hilo del color, el volumen, las formas extraídas con maestría del ovillo de la pintura para con una voz original y fuerte plasmar sus nidos ventanas donde se enrolla, en posición fetal, el cosmos, el jardín, el paisaje, la casita Naif, el cielo estrellado, las celestiales grutas o los tallos de lirios o tulipanes que pueblan un jardín de fuego y color. Fuego y color que encontraremos en balance contundente, seductor y perfecto, en los rojos serrano que magistralmente logra en su mariposa nacida de un oro grutal o en su flor avispa, escapada de los rojos mexicanos de Tamayo.

Pero si en Rufino Tamayo primaba la horizontalidad del llano, el desierto o el infierno ardiendo en sus rojos, en Giovanna, quizás su ser mujer y madre propician un espacio cíclico, cálido, que habla de una circularidad del ser frente a la belleza del arte o un tributo al eterno retorno, eterno presente de una mitología pictórica que consume y produce su propio espacio, domesticándolo. Serrano domestica al paisaje, lo hace domus y goza frente al paisaje de la libertad de condicionar sus necesidades estéticas. Camino inverso al caminado por Vincent van Gogh donde la circularidad feroz de los amarillos soles terminó devorándolo para dar una lección trágica, impar y eterna.

Rosa Carlota Tünnermann ha logrado con libertad y afán de experimentación, la madurez y el virtuosismo en sus series de pinturas. Algunos logros de su variada creación pueden ser apreciados en esta exposición titulada Las voces del color. Las series de Rosa Carlota las podemos intentar agrupar bajo sencillos nombres como flores, árboles, bosques, bodegones, retratos, marinas, colores en acción, espaciales o cósmicos.

En cualquiera de las series de Rosa Carlota, encontraremos la concreción de los objetos plasmados, por mimesis o por evocación, de una manera rotunda y contundente. Sin dejar de percibir que en su voluntad de expresión anida la ternura de los creadores orientales como en sus delicadas flores, realizadas con extraordinaria economía pictórica. Manchas nacidas de delicado pincel que deposita corolas de pétalos dentados, estambres finos, más lo seminal del color que las flores tienen. Una epifanía de colores equilibrados, cálidos y fríos, un gobierno de la composición, la proporción y la perspectiva, que objetualizan las figuras plasmadas dándole una profundidad ilusoria y bella, para hacernos creer que las cosas en algunos de sus cuadros casi se pueden tomar.

O en la evocación manierista de un bosque en una atmósfera plástica Magritte. Un bosque mágico donde el espacio donado como paisaje de tierras, ocres árboles marrones, fundan una herida de la luz al centro del cuadro desde la cual, como un anti agujero negro, más bien como desde un horizonte de luz proporcionado por un plenilunio, se crea el misterio del bosque. No quiero obviar de Rosa Carlota Tünnermann sus experimentaciones con lo abstracto vía action painting, el drip drop, sus homenajes y su pasión por los colores gobernados por la elegancia de los tonos pasteles que se corrugan en ángulos y profundidades o simplemente por la presencia oscura de las sombras. Porque esta virtuosa mano conoce el valor del color y el de la sombra como enseñó Rembrandt

La obra de Nunzia Valenti enuncia una polifonía. Nunzia ha experimentado diversas técnicas y estilos en su labor de estudiar y conocer las maneras de hacer pintura de grandes maestros en la búsqueda de su propio sello. En este arduo bregar que para ella es muy placentero, ha logrado el dominio de técnicas como la acuarela, el óleo para plasmar arquitecturas, paisajes y personajes. También es notable su producción artesanal situada entre las más bellas entre las producidas en nuestro país y de la cual una muestra podremos disfrutar en esta exposición.

La plástica de Valenti se realiza a partir de ese fenómeno espiritual de la belleza conocido como la evocación. Nunzia evoca personajes familiares, objetos de un entorno familiar, instrumentos musicales, espacios arquitectónicos, paisajes naturales, o documentos como mapas (realizados en mosaicos). Estas evocaciones tienden a ser reproducidas a manera neoclásica de los diversos quehaceres artísticos.

La obra de Sara Lynn Pistorius se me revela como una de las más interesantes, arriesgadas y logradas entre su generación de pintoras. Pese a su juventud ha logrado crear un universo conceptual de imaginación y denuncia poniendo en evidencia la situación de la mujer en un discurso pictórico muy crítico. Consciente o inconscientemente ha logrado realizar en pintura, el eje temático de Marcela Lagarde y de los Ríos célebre feminista de origen mexicano de valor universal, quien ha trabajado el tema de los cautiverios de las mujeres (madresposas, locas, monjas y putas). Esta teoría de Lagarde y este arte de Pistorius también, tratan de la falta de libertad y los barrotes del enclaustramiento en cualquiera de los espacios que la sociedad patriarcal y machista le asigna a la mujer.

Pistorius logra esto realizando oportunos estudios sobre el cuerpo femenino y su plasticidad. A ese cuerpo lo ha colocado en un espacio de crisis, entendida ésta como ruptura de un equilibrio inestable. O las ha puesto en la cuerda floja o en la maroma o más audaz y radicalmente, las ha aprisionado en camisetas o en bolsas de plásticos. Las ha ovillado en su soledad. Todo esto haciendo gala del manejo de técnicas y escuelas: el hiperrealismo, el collage y un uso particular del color que desafía y gusta.

Escuchemos estas voces cromáticas de mujeres creadoras: María Lourdes, Rosa Carlota, Giovanna, Nunzia y Sara Lynn. Estas voces del color se constituyen en una experiencia estética gratificante, placentera, crítica y trascendental. Veamos la eclosión pictórica y epifánica de estas voces del color. Las y los invito a gozar de esta exposición, en el entendido que la belleza de estas obras, siempre les dirán mucho más a sus corazones y a sus mentes que mis pobres palabras.

La Prensa Literaria

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