Sin prisa pero sin pausa (proverbio indio). Así conviene llevar el plan nutricional para control de peso o control de colesterol, triglicéridos o para controlar la presión arterial, su azúcar en la sangre o la insuficiencia renal, cualquiera que sea el objetivo es importante hacerlo de forma sostenida, lo que implica lograr un cambio de comportamiento.
Como todo proceso, el cambio de comportamiento ocurre gradualmente. La persona puede pasar de no estar interesada en hacer un cambio a considerar hacerlo, decidir y actuar en función de esa decisión, recaer y volver a intentar.
Si desea mejorar su estilo de vida hacia uno más saludable, mejorar su alimentación, hacer ejercicio, dejar de fumar o relajarse, le conviene conocer las etapas del proceso de cambio e identificar en cuál se encuentra.
1. Preanálisis.
La persona no se siente aludida por consejos para mejorar su nutrición. No ve razones para el cambio, o las ve pero no las personaliza. Está en una actitud de defensa y resistencia. Evita leer, escuchar o hablar acerca de sus hábitos no saludables.
2. Análisis.
Es posible que las personas con dietas poco saludables hayan intentado varias veces sin éxito llevar una dieta más sana. Considera los beneficios de hacer el cambio pero le cuesta renunciar a ciertos alimentos: la crema, las gaseosas, las frituras, los dulces. Pueden tener la sensación de pérdida al renunciar a esos alimentos. Es un estado de ambivalencia, puede permanecer en esta etapa por años. Es importante valorar la ganancia que puede percibirse y las barreras que pueden presentarse: tiempo, levantarse más temprano, gastos. Conviene prestar atención a los intentos realizados para cambiar comportamientos.
3. Preparación.
La decisión del cambio se fortalece, se identifican necesidades para poner en práctica el cambio específico que desea hacer (buscar ayuda de nutricionista o compañía para caminar). Experimentar con pequeños cambios, aumentar la determinación para continuar, por ejemplo cambiar de leche entera (3%) a leche semidescremada (2%) o sustituir crema por yogur natural, es un buen comienzo para disminuir el consumo total de grasa en la dieta, significa que está dando pasos hacia cambios más grandes.
4. Acción.
La persona prueba un nuevo comportamiento, por ejemplo desayunar diariamente con avena integral, leche descremada y frutas. Establece una meta definiendo logros y fecha. Es la etapa donde se trabaja más duro. Es importante reconocer logros y fracasos. ¿Qué nos fortalece en la práctica del nuevo comportamiento? ¿Cómo nos sentimos? ¿Cómo podemos superar los obstáculos o dificultades?
5. Mantenimiento.
Se incorpora el cambio en la rutina diaria, conviene centrarse en los aspectos que han permitido el éxito. Centrarse en fracasos o recaídas puede detener el proceso.
¿Cuánto dura la etapa de mantenimiento? Para algunos toda la vida, otros pueden terminar totalmente con sus hábitos no saludables y otros experimentar tentaciones a través de situaciones de riesgo, como salir a comer con los compañeros de oficina; necesitará identificar estrategias para actuar en situaciones de riesgo y recaídas.
Es posible pasar varias veces por todas o algunas de las fases de cambio antes de incorporar definitivamente el nuevo comportamiento. El cambio no sucede instantáneamente, visualícese recorriendo las fases de cambio como un ciclo continuo, el cambio es un proceso no un suceso. Es oportuno citar la frase de Albert Einstein: No podemos seguir haciendo las mismas cosas y esperar resultados diferentes.
¡Comience hoy a hacer cambios saludables en su alimentación!
Dietista, Máster en Nutrición Aplicada
www.nutricionvidasaludable.com
Logre un mejor comportamiento en su alimentación… Pequeños cambios ¡se convierten en grandes resultados!