- Experto señala que una de las causas más frecuentes del envejecimiento de la piel se debe al tabaco
Envejecimiento prematuro. Aunque la industria tabaquera promociona imágenes de sofisticación, juventud y belleza, las investigaciones científicas han demostrado que los fumadores tienen un envejecimiento facial acelerado y presentan más arrugas que los no fumadores.
Las arrugas. Son una de las manifestaciones mas llamativas del envejecimiento cutáneo. Se originan en los gestos (las patas de gallo al reír o el ceño al enfadarse).
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Fumar perjudica seriamente la salud del ser humano, visiblemente se nota en la piel. El tabaco nos envejece tanto a lo interno como a la externo. Hay un deterioro de todos los órganos, incluyendo la piel, expresa el médico internista Enrique Sánchez Delgado, director de Educación Médica del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.
Según el médico, las causas más frecuentes de arrugas en la piel de las mujeres y hombres a edades tempranas es el tabaco, pues éste disminuye la circulación, oxigenación y reparación de los tejidos que componen la piel.
Sánchez Delgado precisa que el envejecimiento se acentúa si además de fumar, la persona se desvela, toma mucho sol o tiene muchas causas de preocupación o estrés. El resultado es envejecimiento prematuro, no sólo de la piel sino de otros órganos.
Por eso, cuando se va a realizar una cirugía estética, los cirujanos plásticos recomiendan dejar de fumar para poder obtener buena cicatrización, señala Sánchez Delgado.
Afecta todo
Los otros órganos afectados por el tabaco son el corazón (puede provocar infartos), el cerebro (derrames), los pulmones (cáncer pulmonar, bronquitis crónica y enfisema pulmonar), sólo para mencionar los más importantes. Cualquiera de estas enfermedades puede llevar a la muerte prematura, pero como mínimo, representan un envejecimiento acelerado. Recuerde que el ser humano es tan viejo como sus arterias, comenta el internista.
Muertes en mujeres
Según estudios, una de cada tres o cuatro muertes por cáncer en la mujer son atribuibles al tabaco, no sólo por cáncer pulmonar sino también de esófago, riñón y de otros órganos. Igualmente, causa una de cada tres muertes por infartos o derrames. De todos los factores de riesgo, el tabaco es el de mayor impacto negativo.
La Sociedad Norteamericana del Cáncer advierte que casi la mitad de todos los cánceres se relacionan con dos cosas: tabaco y obesidad. Y aseguran que hasta el 50 por ciento de todas las muertes por cáncer se pueden prevenir mejorando el estilo de vida: dejando de fumar, manteniendo un peso saludable y haciendo ejercicios.