- Los equipos negociadores de Centroamérica y la Unión Europea, para un Acuerdo de Asociación, se verán las caras la próxima semana en Guatemala. El encuentro podría tener un giro hacia el pilar comercial, es decir las condiciones para exportar e importar, la parte medular del proyectado acuerdo
[/doap_box]
BRUSELAS/ BÉLGICA
El próximo 6 de octubre iniciará en Guatemala la Quinta Ronda de Negociaciones para un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (UE), que podría significar un importante avance para el acercamiento de posiciones entre ambas partes y, posiblemente, allanar el camino para la firma del acuerdo, que incluye un Tratado de Libre Comercio (TLC), a finales del próximo año.
Durante todo septiembre, comisiones técnicas de ambas partes han estado trabajando aceleradamente para acercar posiciones que permitan avances significativos en la próxima ronda a realizarse a lo largo de la próxima semana en Guatemala. La semana pasada en Bruselas, Bélgica, equipos técnicos de Centroamérica y la UE realizaron una “mini-ronda” sobre el tema de la reglas de origen, informó el agregado comercial de la Embajada de Guatemala en Bélgica y vocero de los países centroamericanos, Ricardo Viteri.
La idea es unificar cada vez más los criterios de la región y presentarse como un bloque ante la UE, integrada por 27 naciones.
Un reflejo de ello fue que, durante una conferencia brindada por los encargados de Negocios de Centroamérica en Bruselas, el único que habló fue el representante de Guatemala, país que ostenta actualmente la vocería de la región centroamericana en las negociaciones con la UE.
Al mismo tiempo, en Centroamérica los equipos negociadores han estado trabajando en acercar posiciones como bloque, en temas como la Unión Aduanera, arancel externo común, normas técnicas y, por supuesto, en los denominados pilares políticos y económicos, los otros dos que integran el Acuerdo de Asociación, junto al TLC.
APURAN AL ISTMO
“No pedimos nada más de lo que los mismos presidentes centroamericanos se han comprometido. Esperamos la conclusión de la Unión Aduanera, la firma del tratado sobre servicios e inversiones, y la existencia de un mecanismo jurisdiccional”, detalló Petros Mavromichalis, jefe de la unidad de México y Centroamérica de la Dirección General de Relaciones Exteriores de la UE y miembro del equipo negociador del Acuerdo de Asociación.
Tres puntos que parecen alcanzables, pero no lo son, al menos todavía. Los gobiernos centroamericanos no logran ponerse de acuerdo sobre los mecanismos de la integración aduanera y las compensaciones que supondrá la eliminación de las mismas para cada uno de los países. Todavía no hay libre circulación de mercancías en la región y queda por armonizar entre el 6 y el 4 por ciento de los productos en el mercado comunitario del istmo. Se trata de unos 300 productos.
“Estamos decepcionados de cómo avanza la integración”, destacó Mavromichalis.
Como resultado de esto, tampoco se ha ratificado el Tratado sobre Inversión y Comercio de Servicios en Centroamérica. Un tratado que trata de armonizar el comercio regional y constituirá una avance considerable en el proceso integrador.
Y es que para la UE estas condiciones son necesarias ya que implican un arancel Externo Común, Servicio Aduanero Común con procedimientos, sistemas administrativos y pautas, uniformes para la movilización del comercio. Igualmente, intercambio de información, reconocimiento mutuo de los registros (alimentos, bebidas, medicamentos, agroinsumos), suscribir acuerdos que regulen el comercio de servicios e inversiones (el tratado), política externa común ante terceros, (negociaciones), armonización de normativa comercial, compatibilización de los sistemas tributarios (que sean neutros: comercio e inversión), incorporación de los productos del Anexo “A” al libre comercio.
SGP COMO BASE
Finalmente la UE accedió a tomar en consideración el punto del Sistema Generalizado de Preferencias ampliado (SGP-Plus) como base de las negociaciones con Centroamérica. Un punto en el que la UE se había opuesto desde un inicio, pero que en el fondo fue carta de negociaciones.
“A nosotros nos hicieron lo mismo y al final también cedieron”, indicó Roberto Reyes, ministro representante de la Secretaría de Economía de México ante la UE, con el que tienen un TLC.
Sin embargo, este aspecto permitirá a Centroamérica una mejor capacidad de maniobra en las negociaciones, que ya entran en una fase decisiva, al quedarse sólo con los temas de negociación fuerte. No obstante, el tema del SGP-Plus podría llevar tiempo, ya que la metodología de cálculo es bastante técnica y algunos beneficios expiran en el 2009 y otros en el 2015, indicó Nicola Ardito, de la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea y miembro del equipo negociador.
El SGP es un mecanismo por medio del cual los productos originarios de países en vías de desarrollo o menos desarrollados, tienen acceso a tasas arancelarias preferenciales o simplemente están libres de aranceles de internación, al ingresar al territorio de los países de economías desarrolladas. Los productos beneficiados, principalmente son los manufacturados y semimanufacturados, aunque también están considerados algunos productos agrícolas y del mar.
Este mecanismo fue creado en 1964, con ocasión de la I Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), celebrada en Ginebra, Suiza.
Sobre el tema del SGP-Plus el informe de resultados de la IV Ronda de Negociaciones entre Centroamérica y la UE, realizada en Bruselas en julio pasado, se destaca que “en relación con las ofertas, la Unión Europea aceptó el planteamiento de Centroamérica de pasar a discutir de ahora en adelante, las mejoras de acceso a productos específicos que no se encuentran amparados a los beneficios del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) plus. Este paso representa un salto cualitativo en el avance del proceso de negociación, ya que, desde un inicio la región Centroamericana ha argumentado que las condiciones de acceso ofrecidas por el SGP plus es el punto de partida para la negociación”.
Hasta antes de iniciar la próxima ronda de Guatemala, la próxima semana, hay un optimismo generalizado en cuanto a los avances logrados hasta hoy. “Llevamos por lo menos el 80 por ciento armonizado”, aseguraron funcionarios de la Comisión Europea en Brusela, quienes no quisieron aventurarse a ser categóricos en este sentido ya que consideran se puede llegar con una mejor posición negociadora.
COOPERACIÓN SE MANTIENE
Las negociaciones con la UE incluyen otros dos aspectos denominados Pilares. Uno de cooperación y otro político. Ambos fuertemente discutidos desde hace varias décadas, sin embargo en las negociaciones se pretende ir mucho más allá de “una simple relación de amigos”.
Incluso, ha dado a pensar que la región tendrá el mismo trato, como si fuera otro Estado de la UE.
En octubre del año pasado la Comisaría de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad de la UE, Benita Ferrero, visitó Nicaragua para explicar el plan de cooperación de la UE 2007-2013. No obstante, las negociaciones incluyen más elementos de cooperación que van más allá, explicó Cornelia Nauen, de la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea.
Explica que para Centroamérica hay 61 proyectos de desarrollo en la actualidad, como parte de su séptimo programa. Desde su inicio en 1983, el programa de investigación ha fomentado unas 45 mil investigaciones en todo el mundo sobre temas de salud, agricultura, recursos naturales entre otros, explicó Nauen.
No obstante pese a toda la participación de la región en estos proyectos no ha sido muy significativa, señala, lo cual puede estar relacionado con la importancia que se le puede dar a este aspecto “no es algo de lujo”.
Entonces, habrá que esperar el desarrollo de la Quinta Ronda de Negociaciones entre Centroamérica y la UE, para ver si ambas regiones podrán firmar un Acuerdo de Asociación a finales del 2009.