- Las alergias alimentarias son condiciones serias, pues provocan una respuesta del sistema inmunológico, que va desde pequeños malestares hasta peligro de muerte
Pescado y/o mariscos: Carne, pollo o atún (aunque es pescado no suele provocar la misma reacción alérgica).
Huevo: Pollo o cualquier alimento con proteína animal.
Semilla de girasol, generalmente presente en el aceite comestible: Sustituirlo por otro tipo de aceite vegetal como de oliva, canola, algodón, etc. Prefiera los aceites de cocinar que sean lo más puros posibles, es decir, de una sola variedad.
Pollo: Otro tipo de ave como pavo, pato, codorniz. Carne de res o cerdo.
Leche: Bebidas especializadas con hidrolizado de proteína, como yogurt, o libres de cualquier tipo de caseína. Leche de soya en su forma más natural y preferiblemente de origen orgánico.
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Para las personas con alergias a ciertos alimentos, cada tiempo de comida puede convertirse en un campo minado. El peligro puede estar a la vista, pero también esconderse entre los ingredientes de un apetitoso plato, ya que no es necesario que el alimento se consuma en grandes cantidades ni en su estado puro para desencadenar su ataque.
Las alergias alimentarias son una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia proteínica (alergeno), que es bien tolerada por el resto de individuos.
La nutricionista Esther Sánchez, quien lleva siete años tratando este tipo de problemas, indica que hay que distinguir las alergias alimentarias que afectan el sistema inmunitario, de las intolerancias, es decir, dificultad para digerir algún alimento en especial, cuyos síntomas se presentan principalmente en el sistema gastrointestinal a través de gases, vómitos y diarrea que pueden llevar a una importante deshidratación.
En el caso de las alergias los síntomas pueden ser desde leves hasta muy graves. Además de las complicaciones antes mencionadas, es posible experimentar picazón, erupciones cutáneas, hinchazón de labios, párpados o lengua, mareo o desmayo, congestión nasal y obstrucción de las vías respiratorias que puede terminar en asfixia.
La experta expone que las manifestaciones clínicas suelen aparecer entre los primeros minutos y las pocas horas tras haber entrado en contacto con el alimento y raramente se producen reacciones tardías.
Usualmente se presentan dentro de los primeros tres años de vida, pero también podrían surgir en la etapa adulta, sobre todo si se consume un alimento que no está bien cocinado y éste tiene un poder alergeno fuerte. En algunos casos nacemos ya con este tipo de alergias y no nos damos cuenta hasta que consumimos con cierta frecuencia el mismo alimento que lleva el alergeno, añade Sánchez.
El diagnóstico
Para diagnosticar la alergia se debe registrar en detalle a qué hora empezaron los síntomas y exactamente qué alimentos se ingirieron. El diagnóstico no es fácil y constituye, en ocasiones, una labor casi detectivesca, admite la especialista.
Se pueden implementar dietas de eliminación que consisten en evitar el alimento sospechoso de la dieta hasta que desaparezcan los síntomas y luego reintroducirlo para observar si se presenta la reacción alérgica.
Otra opción es la llamada prueba de provocación que consiste en la exposición de la persona al alergeno sospechoso bajo circunstancias controladas. Este tipo de examen puede ocasionar reacciones alérgicas severas y sólo debe ser realizado por un médico.
Nunca se debe tratar de causar una reacción deliberadamente o reintroducir un alimento por cuenta propia. Estas pruebas sólo se deben llevar a cabo bajo la dirección de un experto, especialmente si la reacción inicial fue grave.
Tratamiento
El único tratamiento probado y eficaz es la estricta eliminación del alimento implicado de la dieta.
En ciertos casos severos, algunos alergólogos prefieren utilizar antialérgicos como un tratamiento de mantenimiento para evitar que la reacción sea demasiado severa o de inmediato por si se consume accidentalmente el alimento. Luego, cuando el paciente se va adaptando a ese medicamento, hay que sustituirlo por otro porque el organismo puede crear resistencia y ya no va a tener el mismo efecto, pero este tratamiento debe ser manejado por los médicos especialistas en alergias y nunca automedicarse, añade Sánchez.
Precauciones
Los alérgicos a ciertos alimentos siempre deben estar alertas y cada vez que coman deben conocer con exactitud lo que se están llevando a la boca. Las recetas exóticas o nuevas para el paciente podrían ser una amenaza.
Preferiblemente evite los alimentos procesados porque traen una combinación de aditivos, entre los que se pueden encontrar los desencadenantes de las alergias, pero si acaso no hay otra alternativa siempre lea en la etiqueta donde se especifican los ingredientes no la tabla de nutrientes que se le han agregado durante el procesamiento, recomienda la nutricionista.
¿Tienen cura?
Con el curso del tiempo se puede producir tolerancia, pero existen casos en que la sensibilización persiste para toda la vida, ello depende en gran medida del alimento implicado, de la edad del paciente y de la severidad del problema.
Es más fácil que se supere la alergia si ésta se ha presentado en la infancia que si ha aparecido en la adultez o en la tercera edad. La alergia a mariscos y nueces tiende a ser para toda la vida.
También hay más posibilidad de vencer la condición cuando en la dieta sustitutiva se introduce una proteína del mismo origen animal o vegetal que si se opta por una de diferente tipo.
Prevención
Se ha sugerido que la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de nacido contribuye a prevenir las alergias alimentarias. En ausencia de lactancia materna, una alternativa es la alimentación del recién nacido de alto riesgo con alguna fórmula hidrolizada, pero éstas tienen el inconveniente del rechazo debido a su mal sabor.
También se recomienda demorar la introducción de alimentos altamente alergénicos en los bebés hasta que el tracto gastrointestinal haya tenido la posibilidad de madurar. El momento adecuado para esto varía de un alimento a otro como así también de un bebé a otro, para saberlo consulte a su pediatra.