El cementerio de la ciudad de Chinandega luce sucio, cubierto de monte. (LA PRENSA/S. MARTÍNEZ)

Panteón perdido en la maleza

Ladrones y ganado vagabundo hacen de las suyas [doap_box title=»Anuncian multas» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Camilo Munguía, administrador del cementerio municipal de Chinandega, explicó que la limpieza general del campo santo se realiza en dos períodos: previo al 30 de mayo, Día de las Madres y a finales de octubre, para la masiva llegada de ciudadanos el […]

  • Ladrones y ganado vagabundo hacen de las suyas
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Camilo Munguía, administrador del cementerio municipal de Chinandega, explicó que la limpieza general del campo santo se realiza en dos períodos: previo al 30 de mayo, Día de las Madres y a finales de octubre, para la masiva llegada de ciudadanos el 2 de noviembre, Día de los Difuntos.

Munguía asegura que los ladrones cargan con el hierro de verjas, cruces y losas y a la fecha han recuperado mucho hierro que esperan devolver a sus dueños.

Dijo que van a multar a los propietarios de los semovientes que circulan por el campo santo.

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CORRESPONSAL/CHINANDEGA

Concepción Guatemala limpiaba ayer una tumba familiar en medio de la maleza del sector sur del cementerio municipal.

La ciudadana demandó a las autoridades municipales una urgente limpieza del lugar, que se retiraran a los semovientes que pululan en el campo santo y que se brindara mayor vigilancia, por la presencia de rateros.

“Esta cruz que tiene hierro la quisieron arrancar, no lo lograron porque está reforzada desde abajo”, dijo, señalando el lugar donde descansan los restos de familiares.

EN MEDIO DE LA BASURA

Una tercera parte de las 16 manzanas del cementerio chinandegano permanece con mucha maleza y basura, por lo que el esfuerzo de dos trabajadores de campo no basta para mantener limpio el lugar.

“Se requieren seis trabajadores”, explicó Camilo Munguía, administrador del cementerio.

Los tres vigilantes que trabajan en el lugar realizan rondines durante el día y por la noche evitan traficar el centro y la periferia del lugar, puesto que sus jefes les entregan sólo cuatro cartuchos de escopeta y aseguran que temen ser víctimas de los criminales que se acercan con armas hechizas.

PELIGROSO

“El cementerio está sucio, montoso y ese es un riesgo, no tenemos miedo pero tampoco nos atrevemos, las patrullas policiales ni se acercan y los ladrones llegan desde el barrio Carlos Fonseca”, mencionó el vigilante Marvin Gutiérrez.

Por lo saturado del cementerio local, la municipalidad notificó en años anteriores de la extensión del campo santo en un área denominada Los Guanacastes, el sitio es adyacente al vertedero.

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