El Gobierno del Distrito Federal prevé que entre 300,000 y hasta un millón de personas que viven en la capital participen mañana en una consulta sobre una eventual privatización parcial de la industria petrolera que se analiza en el Congreso mexicano.
El resultado de esta consulta, cuya primera etapa se desarrollará hoy y abarca 10 estados y la capital, no tiene un carácter obligatorio para el Congreso debido a que el referendo no está contemplado en la legislación mexicana.
Los organizadores de esta consulta calculan que en la primera fase que, además de la capital, se desarrollará en los estados de Baja California Sur, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Tlaxcala y Veracruz, podrían participar entre tres y cinco millones de personas.
Las segunda y tercera fases, el 10 y 24 de agosto respectivamente, se harán en el resto de los estados del país.
En el Distrito Federal los capitalinos deberán contestar a dos cuestiones, la primera de ellas pregunta a los mexicanos si están de acuerdo en que las empresas privadas participen en la explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refino del petróleo, que actualmente son actividades exclusivas del Estado.
Asimismo, se pide a los participantes si aprueban o no, las iniciativas de reforma energética que se discuten actualmente en el Congreso mexicano.
El secretario de Gobierno del Distrito Federal, José Ángel Vila, informó que en la Ciudad de México se instalarán 5,658 mesas de consulta en diversos sitios concurridos, y estará vigilada por 80 notarios, 25 organismos civiles y 75 observadores.
Las autoridades electorales se encargarán del recuento de las opiniones y el resultado podría ser dado a conocer durante la noche del domingo.