ABATIDAS Y OLVIDADAS

No tenemos las instalaciones necesarias, pero tampoco se cuidan las pocas que existen [doap_box title=»¿Y la promesa de Ortega?» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Ciertamente el tema es crítico y el Gobierno no parece interesado en mostrar una cara distinta. El presidente Daniel Ortega dijo en el 2007 que se comprometía a construir un nuevo Estadio Nacional de […]

  • No tenemos las instalaciones necesarias, pero tampoco se cuidan las pocas que existen
[doap_box title=»¿Y la promesa de Ortega?» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Ciertamente el tema es crítico y el Gobierno no parece interesado en mostrar una cara distinta. El presidente Daniel Ortega dijo en el 2007 que se comprometía a construir un nuevo Estadio Nacional de Beisbol. Como de costumbre, fue promesa, y nada más.

“Quedé con Denis Martínez en tomar el proyecto de la construcción de un nuevo estadio. Hay que hacerlo… quisiera realmente trabajar en esa dirección independientemente que haya dificultades en cuanto a recursos”, dijo Ortega el año pasado.

Los atletas han sido víctimas de las condiciones de las instalaciones y generalmente son los argumentos que toman cuando justifican su bajo rendimiento. Nicaragua no sólo necesita nuevas estructuras para el deporte, sino que se cuiden las que ya tenemos.

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No tendría que sorprendernos, pero Nicaragua no ha visto la construcción de una instalación deportiva importante en los últimos 60 años.

Desde 1948 se ha jugado en el Estadio Nacional Denis Martínez. Tiene 60 años. En ese entonces era una magnifica tribuna. Se construyó por una orden de Anastasio Somoza García. La X Serie Mundial de Beisbol era la excusa.

Los estadios no tenían las pretensiones grandiosas de ahora. Pero el nuestro sí, al menos para nosotros. Un verdadero coloso de concreto. Se mezclaba perfectamente con el paisaje urbano de la ciudad de Managua.

En 1974 la colaboración española hizo posible el Gimnasio del Polideportivo. Un escenario que reunía una piscina olímpica, una cancha de baloncesto con tabloncillo, adaptado para los encuentros de voleibol de salón y ping pong.

Luego, una generosidad del presidente de la organización de los Dodgers de Los Ángeles, Peter O’Malley, trajo el modesto pero útil Estadio Infantil “Amistad Dodgers”, colocado en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND).

Más actual es el Estadio Olímpico del IND, que cobija la única pista de material sintético del país. Terminado de construir en el 2004, cuando se convirtió en sede de los Juegos Deportivos Estudiantiles de Centroamérica (Codicader).

Y así, a través de colaboraciones y una que otra gestión pública, se han levantado las instalaciones deportivas que se pueden observar en Nicaragua: Estadio de Beisbol de León, Granada, Matagalpa, Chinandega, Masaya, entre otros.

Todos, a pesar de las distintas épocas y circunstancias en que se construyeron, tienen un denominador en común. Ya no son tan útiles. Y no quiere decir que son totalmente inservibles. Sería contradictorio, máxime cuando aún se usan.

Ni convenientes ni rentables

Por supuesto, existe una seria diferencia entre ambos términos. Las instalaciones han dejado de ser convenientes, apropiadas e incluso rentables. Eso se verifica cuando se observan más atletas en la duela que espectadores en las butacas. No son atractivas para el público.

El mítico Estadio Nacional Denis Martínez está agonizando. Quizás es el ejemplo más adecuado para este tema. Tiene más de medio siglo y aún conserva su estropeada estructura. Es una amenaza mortal para los capitalinos.

El arquitecto Mario Barahona, director del Departamento de Planificación Estratégica de la Alcaldía de Managua, ha dicho que “en cualquier otro país no existiría un estadio como éste”. Y probablemente tiene razón.

Baños antihigiénicos, mallas rotas, pintura que se descascara, estructura dañada, un sistema de iluminación deficiente, asientos desprendidos y que desprenden de sus ropas a quienes se sientan, y si se añade que siempre se mantiene sucio, tenemos una calamidad de instalación.

“Vamos a esperar qué sucede con el estudio que expertos de la UNAN-Managua y UNI están realizando. Dependiendo de los resultados se determinará si se invierte en él o no”, dijo la arquitecta Fátima Rodríguez, coordinadora de la Oficina de Proyectos del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND).

Polideportivo abandonado

El Polideportivo España no está distante de la situación que se vive en el coloso de concreto.

De hecho tiene las mismas características. Sólo que se agrega una piscina que de olímpica sólo tiene el lodo y basura que se arrinconan en una de sus esquinas.

“Ahí vamos a invertir 872 mil córdobas, para mejorar las condiciones”, adelantó el coordinador del Departamento de Instalaciones Deportivas del IND, Emiliano García, quien achacó a los fanáticos del Polideportivo por su deterioro.

“Yo siempre veo a la gente poniendo los pies sobre las sillas, y así las ensucian. Veo además cuando golpean las sillas contra el suelo, para generar ruido y “ánimos” al equipo al que estén haciendo barra”, asegura García.

El Estadio de Futbol Cranshaw no es la excepción. Pronto cumplirá 50 años, en el 2010. Pero luce tan abandonado y descuido como el país entero: sucio, con mallas cortadas, techos por caer y un campo con suficiente grama para convertirse en un potrero.

“Ahí el Consejo Nacional del Deporte determinó que no se realice ninguna inversión de envergadura, porque hay otros planes con el Estadio Cranshaw. De modo que sólo se hacen algunas cosas, para que sea funcional”, dice García.

El Consejo Nacional del Deporte (CND) busca concretar una especie de canje de terreno. Entregarían el espacio del Cranshaw a cambio de otro similar, pero que permita mejores condiciones para actividades deportivas, el futbol en este caso.

Todavía no existe nada concreto al respecto.

Un horno

El Gimnasio Alexis Argüello es lo más parecido a un horno. Es muy caliente. No tiene ventilación. Lo único que entra de aire es lo que permite la puerta de acceso. “Sin embargo, ahí hemos invertido bastante en pintura y mejoramiento de las graderías”.

El Estadio Héroes y Mártires de Septiembre, de León, sufrió recientemente la furia de la tormenta tropical Alma, que provocó el colapso de dos torres de iluminación. La situación es realmente caótica.

El mismo complejo deportivo del IND no es propiamente un ejemplo de mantenimiento. Se han logrado cambios, respecto a años anteriores, pero las calamidades son aún evidentes en las canchas de baloncesto y tenis principalmente.

Sí se tiene que reconocer importantes avances en los gimnasios de tenis de mesa y levantamiento de pesas.

Nos faltaría espacio para hablar de cada infraestructura deportiva. Casi todas están en estado deplorable, y no sólo por falta de mantenimiento de las autoridades correspondientes, sino por descuido de las mismas personas que las usan, según denuncian los encargados de su cuidado.

Una máxima dice: “No tengo todo lo que quiero, pero quiero todo lo que tengo”.

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