En las calles de Bogotá numerosos colombianos bailaron por la libertad de 15 rehenes de las FARC. (LA PRENSA/AFP/R. ARBOLEDA)

Para 25 personas, el infierno sigue

Familiares de los que aún son cautivos piden que no se les olvide BOGOTÁ/AFP Los familiares de Alan Jara, ex gobernador de un departamento del este colombiano y secuestrado desde 2001 por las FARC, se alegraron por el rescate de 15 cautivos, pero esperan que no caiga el interés por buscar la libertad de unos […]

  • Familiares de los que aún son cautivos piden que no se les olvide

BOGOTÁ/AFP

Los familiares de Alan Jara, ex gobernador de un departamento del este colombiano y secuestrado desde 2001 por las FARC, se alegraron por el rescate de 15 cautivos, pero esperan que no caiga el interés por buscar la libertad de unos 25 rehenes que siguen en poder de esa guerrilla.

“Recibimos la noticia con muchísima alegría, pero no la hemos podido disfrutar totalmente debido a que Alan, así como los demás policías y militares siguen sufriendo en la selva”, dijo el jueves telefónicamente a la AFP su esposa Claudia Rugeles.

“Esperamos que siga este acompañamiento de la comunidad internacional que ha sido tan importante. Que Francia siga comprometido y que Venezuela, Ecuador, Argentina y Brasil, se sumen para que tengamos la libertad de los que hacen falta”, agregó Rugeles.

La esposa de Jara también pidió a los rebeldes que consideren la posibilidad de volver a realizar liberaciones unilaterales.

Tras el rescate de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, de los estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell y de 11 uniformados colombianos, las FARC mantienen a unos 25 rehenes, en su mayoría policías y militares colombianos.

Sólo quedan en manos de las FARC tres políticos, entre ellos Jara, un ingeniero civil graduado en la antigua Unión Soviética, que entre 1998 y 2000 fue gobernador por elección popular de Meta, una región del este de Colombia, donde la guerrilla tiene fuerte presencia.

Jara fue secuestrado en 2001 por un comando rebelde que interceptó el vehículo de una dependencia de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el que viajaba.

Los otros dos políticos en manos del grupo rebelde son Oscar Tulio Lizcano, secuestrado en 2000 cuando era congresista por la región cafetalera del centro-oeste de Colombia y Sigifredo López, un diputado provincial que sobrevivió el año pasado a la muerte en cautiverio de otros 11 de los miembros de la asamblea del departamento del Valle (sureste), plagiados todos en 2003.

Entre los 22 militares y policías que mantienen las FARC en su poder también están los suboficiales del Ejército, Pablo Moncayo y José Libio Martínez, retenidos desde diciembre de 1997 y considerados los rehenes actualmente en cautiverio que más tiempo han pasado en poder de sus captores en el mundo.

Marleny Orjuela, que dirige Asfamipaz —la organización de los familiares de los uniformados secuestrados— dijo que también comparte los sentimientos encontrados tras la liberación. “Tenemos una mezcla de alegría y dolor”, apuntó.

“Ojalá que las FARC no vayan a tomar represalias contra los que continúan secuestrados y ojalá que el mundo no se olvide de ellos”, apuntó esta mujer humilde, que todos los martes sale a la plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá con otros familiares, con las fotos de los secuestrados para reclamar atención a su drama.

Internacionales

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