La Casa Blanca expresó ayer dudas sobre la posibilidad de que Italia pueda entrar, como pretende, en el “grupo de los seis” que negocia con Irán el programa nuclear de este país.
Ese será uno de los asuntos que abordarán hoy en Roma, el Presidente de EE.UU., George W. Bush, y el Primer Ministro italiano, Silvio Berlusconi, durante una entrevista en la que también tratarán de la ayuda a Afganistán y los preparativos para la cumbre del G8 en julio en Japón.
Italia, que es el socio europeo con mayor volumen comercial con Irán, ha expresado su deseo de entrar en el grupo negociador, compuesto por los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania.
En declaraciones a bordo del avión Air Force One, que trasladaba a Bush a Roma, la asesora de la Casa Blanca para Asuntos Regionales, Judy Ansley, afirmó que “el Gobierno italiano lleva tiempo pidiendo ser incluido, y obviamente están en las consultas relacionadas, pero si se les va a admitir, no sé lo realista que es eso”.
Con anterioridad, Estados Unidos se ha mostrado abierto a la entrada de Italia en el grupo, pero Alemania ha dicho que prefiere que el formato se mantenga como está.
El alto representante para la Política Exterior y la Seguridad de la UE, Javier Solana, viajará a Teherán la semana próxima para presentar un nuevo conjunto de incentivos a las autoridades iraníes en nombre del grupo.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, se mostró a favor de Italia durante su visita a Roma con motivo de la cumbre alimentaria de la FAO.
En su encuentro de mañana, Bush y Berlusconi hablarán de la petición italiana a la OTAN para aumentar su espacio de actuación en Afganistán, que el nuevo Gobierno en Roma cree demasiado limitado.
Durante su visita de 48 horas a esta capital, Bush se reunirá también con el Presidente italiano, Giorgio Napolitano, y será recibido en audiencia en el Vaticano por el Papa Benedicto XVI.
La visita que realiza Bush a Italia es la sexta en su mandato y se considera como un gesto de amistad a Berlusconi, considerado un “viejo amigo”.
ABOGAN POR DISIDENTES
Por otro lado, el Presidente estadounidense, George Bush, y la Canciller alemana, Angela Merkel, reclamaron en su reunión en Berlín la liberación de los presos políticos en Cuba de manera incondicional, informó la Casa Blanca.
A bordo del avión Air Force One que llevaba al Presidente a Roma en la siguiente etapa de su gira por Europa, la asesora para Asuntos Regionales de la Casa Blanca, Judy Ansley, afirmó que en su reunión Bush y Merkel “hablaron sobre la importancia de que el Gobierno cubano ponga en libertad de modo incondicional”.
Esa liberación, agregó Ansley, servirá de prueba para demostrar “si el régimen de Raúl Castro está dispuesto a avanzar, como han dicho, en la cuestión de los derechos humanos para el pueblo de Cuba”.