DÍA DE DESCANSO EN SUIZA
El sábado en Basilea, Suiza, tuve que regresar a Ginebra a la medianoche, luego del juego entre República Checa y Suiza.
Muy cansada, me dirigí a la estación y como era de esperarse estaba llena de fanáticos suizos y checos, quienes también esperaban el tren que los llevaría a casa, mientras, dormían en los pasillos o comían algo en algún restaurante.
Faltando un cuarto para la 1:00 del madrugada del domingo salió el tren que me llevaría a Ginebra. Luego de tres horas y media de viaje y con todo el sueño y cansancio fui caminando hacia la casa de Cosette, que queda a 20 minutos de la estación central.
Pero no tardó en amanecer, aquí las noches son muy cortas, la claridad aparece a las 5:00 a.m. y la noche cae a las 9:00 p.m.
El domingo en Suiza no hubo juegos de la Eurocopa. La ciudad estaba muy calmada, es el único día de descanso y las familias se reúnen para conversar y compartir un rato ameno.
Los días de trabajo se terminan y la gente en Suiza se acostó luego del juego de Alemania y Polonia. Las familias prefirieron ver los juegos por la televisión para guardar energías el día de hoy, cuando Holanda e Italia debuten en la competencia en la ciudad de Berna, mientras Rumania y Francia lo harán en Zürich.
FAMILIAR
El domingo es un perfecto día para jugar futbol y como no hubo partidos en este país ayer, las familias se reunieron en centros o clubes deportivos, donde las canchas de futbol abundan y se llenan en totalidad.
Con Cosette, Vincent, su esposo, Florence y el pequeño Ulises, fuimos a la comunidad de Plan-Les Ouates a jugar con el equipo que lleva el mismo nombre de este lugar.
En este club existen cuatro canchas de futbol, todas con grama artificial, y existen equipos de todas las categorías, sin duda el deporte más popular de Suiza.
Las ganas por jugar fueron incontenibles y no tardé en vestirme con el traje deportivo del club y jugar con el equipo de la liga de veteranos del Plan-Les Ouates. A pesar que perdimos, la tarde fue relajante. Un asado de salchichas, ensalada de espaguetis con papas fritas y la infaltable cerveza, llenó los hambrientos estómagos de las familias presentes en este lugar.
HOY HACIA BERNA
Tras un día relajante, pero no alejado del trabajo, esta mañana partiré hacia Berna, donde Holanda chocará ante Italia. Tomaré el tren de la estación central de Ginebra y según el horario, llegaré en un máximo de 40 minutos.
Lo bueno de conocer cada vez una ciudad nueva en Suiza es que en todas ellas existen voluntarios para este torneo que trabajan para guiar a los periodistas y turistas que visitan las ciudades. Asimismo hay un tren vía y un autobús que te lleva directamente al estadio, por eso no es tan difícil conocer los lugares más atractivos.
¡APARECIÓ EL SOL!
Luego de varios días de que el cielo no tuviera otro color que fuera el gris, apareció el sol el domingo y lo más interesante es que eran las 8:00 p.m. Aproveché para sentir su calor cobijante que no es tan fuerte como en Nicaragua, pero lo suficientemente cálido para quitarme el frío por unos instantes.