- Celtics esperan frenar a Lakers
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Doc Rivers, entrenador de los Celtics de Boston, dijo ayer que espera contar con los servicios de los lesionados Paul Pierce y Kendrick Perkins para el segundo partido contra Los Ángeles Lakers en la final por el título de la NBA.
Los Celtics le ganaron a Lakers 98-88 la noche del jueves el primer juego de la serie al mejor de siete.
Empero, la victoria tuvo un alto costo, ya que de ese encuentro salieron seriamente lastimados, al chocar entre sí, el alero Pierce (rodilla derecha) y el centro Perkins (tobillo derecho), dos titulares indiscutidos en el quinteto de Rivers.
“Estoy un poco preocupado pero pienso que ambos podrán jugar. No sé lo efectivo que serán”, reconoció Rivers. “Paul se está moviendo mejor. Él es un hombre fuerte, así que estaremos observándole”.
Tanto Pierce como Kendricks no participaron en la práctica de este sábado y miraron sentados en la banca cómo sus compañeros sudaban de lo lindo bajo las exigencias de Rivers.
Pierce, quien promedia 19 puntos por juego, ha manifestado su decisión de jugar como sea, negándose incluso a someterse a exámenes de resonancia magnética (MRI).
“Ya sea que pueda jugar o no, no me importa lo que diga el MRI. Esperaré hasta el final de la temporada para examinarme. He esperado 10 años por este momento (estar en la final) y no me lo voy a perder”, apuntó Pierce, a sabiendas de que la lesión podría afectar su carrera profesional.
El jugador de Boston reconoció que “la inflamación ha cedido un poco, pero todavía siento la rodilla algo tiesa. No la puedo doblar completamente, pero estaré listo para salir a jugar”, apuntó Pierce.
El alero de los Celtics reconoció que aún siente fuertes dolores, pero aseguró que su fortaleza mental le permitirá sobreponerse a todos los infortunios.
Los Celtics llegaron hasta esta final basándose en un juego predominantemente físico, como lo demuestra el hecho de que no tienen a ninguno de sus jugadores entre los primeros 19 canasteros de la temporada regular.
Pierce es la primera opción ofensiva en una maquinaria montada por Rivers alrededor del superastro Kevin Garnett, pero quien necesita de complementos para poder hacer su trabajo.
De no contar con Pierce o Perkins, los Celtics tendrán que acudir a sus reservas, hombres fogueados como P.J. Brown, James Posey y Leon Powe.