- The Economist prevé 3% de crecimiento y 19% de inflación
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Las tensiones políticas entre Daniel Ortega y la oposición aumentarán por las elecciones, el FSLN seguirá necesitando del pacto con el PLC, el crecimiento económico de este año será apenas 3 por ciento y la inflación será de un 19 por ciento, pronostica la revista británica especializada en política y economía, The Economist.
La prestigiosa publicación acaba de revelar el informe del período 2008-2009 de su Unidad de Análisis, The Economist Intelligence Unit, el cual evalúa las perspectivas económicas de los países del mundo en el período mencionado. La información es utilizada por miles de hombres de negocios para tomar decisiones de inversión.
Este año la economía nicaragüense crecerá apenas un 3 por ciento, lejos del 4 por ciento que proyecta el Gobierno, según los economistas de la revista, debido a una combinación de incertidumbre con las políticas oficiales y de factores externos. Entre éstos están: la recesión de la economía en Estados Unidos, cuyo PIB alcanzaría apenas un 0.8 por ciento de aumento en 2008, una tendencia que no se revertiría sino hasta finales de 2009, de acuerdo al pronóstico; el impacto de ese descenso en las exportaciones nicaragüenses por los fuertes vínculos como mercado de exportación y por las inversiones, y, además, los efectos inflacionarios de la subida global del petróleo.
“Una recesión en EE.UU. golpeará duro a Nicaragua”, afirma el reporte.
PETRÓLEO, EL GRAN VILLANO
“Aunque el presente boom en los precios de algunas de sus materias primas como el café le ayudará a Nicaragua, como un país importador neto de petróleo hay también riesgos de que los precios promedios del crudo crezcan más de lo que pronosticamos, complicando aún más el control de la inflación” y otras variables. Usando como referencia el precio del barril de crudo del mar de Brent, The Economist estima un promedio de 91.3 dólares en 2008. El precio del barril de referencia para Nicaragua es el de Texas, el cual cerró el martes a 129.07 dólares.
En cuanto a la inflación, ésta terminaría en un 19 por ciento en 2008. El índice del 17 por ciento de 2007 se debe a los aumentos de los precios de los alimentos y del petróleo, estimó el equipo de especialistas. Esos dos factores continuarán influyendo en la economía nicaragüense. Además, una fuerte inversión gubernamental, en parte para la reconstrucción en la RAAN, y los aumentos del salario mínimo, estimularán la presión inflacionaria. En 2009, aquellos precios verán una reducción y la inflación debe caer a un 14 por ciento entonces.
Las condiciones en deterioro de la concesión de préstamos a nivel mundial no afectarán tanto a Nicaragua, dicen los expertos, por su acceso limitado a los mercados de capital y porque depende fuertemente de donaciones e inyecciones presupuestarias del extranjero.
Sin embargo, se cree que la recesión estadounidense y mayores controles migratorios producirán un flujo disminuido de remesas, lo cual llevará a la reducción del consumo. Los efectos serían atenuados.
ASUNTO CENIS AFECTA CREDIBILIDAD DEL ESTADO
El reporte califica el no pago de los Cenis “una jugada política” para presionar a los bancos privados a renegociar los términos de esos Certificados Negociables de Inversión.
Los expertos advierten que este asunto hace mella en la credibilidad del Estado y podría afectar el control de la inflación.
“Incluso si resulta ser temporal (la cesación de los pagos de los Cenis) cualquier retraso en los pagos de las obligaciones de deuda oficial podría dañar la imagen del Gobierno, por la preocupación por su capacidad de manejar la política monetaria en un ambiente crecientemente inflacionario”, afirma los autores del reporte.
BANCOS NO COMPRARÁN BONOS
“Es muy improbable que alguno de los bancos privados de Nicaragua compren las Letras Estandarizadas del Banco Central de Nicaragua y Bonos del Tesoro si hay dudas sobre si serán pagados. En 2008, el BCN ha estado contando con adquisiciones de estos papeles de valor para regular la liquidez, mientras el Ministerio de Finanzas (Ministerio de Hacienda y Crédito Público) ha estado planeando la venta de alrededor de US$45 millones en Bonos del Tesoro para financiar el déficit del presupuesto público. No está claro si los bancos comprarán estos instrumentos este año (incluso a tasas de interés más altas), como espera el Gobierno, o rehusarán hacerlo. Su reacción tendrá importantes repercusiones sobre la política monetaria, en particular dada la inflación en aumento”.
En el período que abarcan las predicciones, Nicaragua seguirá dependiendo de la ayuda bilateral y multilateral; el flujo de cooperación venezolana y su importancia aumentará. The Economist no prevé problemas con la Balanza de Pagos del país, pero los volúmenes de la ayuda extranjera o la inversión dependerán de “giros políticos”.