Un soldado brasileño de las Fuerzas de Paz de la ONU, la Minustah, distribuye comida y ropa a pobres en Puerto Príncipe. El aumento de los precios de los alimentos provocó un estallido de violencia en Haití, con muertos y la salida del Primer Ministro. ( LA PRENSA/AFP/TONY BELIZAIRE)

Crisis alimentaria mundial dominó Cumbre de la FAO

Polémica sobre biocombustibles [doap_box title=»Plan para Haití» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El representante en Haití del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Joel Boutroue, anunció ayer que el Gobierno del presidente haitiano René Préval, prepara un plan de seis meses para enfrentar la crisis alimentaria que provocó disturbios la semana pasada en Haití. Con este […]

  • Polémica sobre biocombustibles
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El representante en Haití del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Joel Boutroue, anunció ayer que el Gobierno del presidente haitiano René Préval, prepara un plan de seis meses para enfrentar la crisis alimentaria que provocó disturbios la semana pasada en Haití.

Con este plan “esperamos encontrar (en la comunidad internacional) recursos para hacer frente al aumento de los precios”, declaró Boutroue, durante una rueda de prensa en Puerto Príncipe.

“Hemos podido identificar 20 millones de dólares” para acometer algunas actividades en esta situación de crisis, precisó el diplomático, quien dijo esperar que “podamos movilizar muchos más recursos”. (EFE)

Observatorio

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La XXX Conferencia Regional de la FAO ratificó ayer como un “asunto de emergencia” su plan “América Latina y el Caribe Sin Hambre” y aceptó abrir un debate sobre distribución de la tierra en la región, que consideró “la más desigual del mundo”. Se propuso la creación de un observatorio de seguridad alimentaria, que se ocupe de mantener actualizada la información sobre cada país.

Luego de tres jornadas marcadas por la polémica sobre biocombustibles, la XXX Conferencia de la FAO para América Latina y el Caribe se concentra este jueves en estrategias para garantizar la seguridad alimentaria, considerada una prioridad para la región.

El director general de la FAO, el senegalés Jacques Diouf, destacó al intervenir en la sesión del miércoles que “los motines provocados por el hambre se propagan por los diferentes continentes”, como muestra de la apremiante urgencia en encontrar salidas fiables a la situación.

“La subida actual de los precios de los productos alimenticios es un gran desafío, ya que la seguridad alimentaria de millones de personas en todo el mundo está hoy amenazada. Entre enero de 2007 y enero de 2008, el índice de precios de los alimentos de la FAO aumentó un 47 por ciento”, según Diouf.

Los números de la FAO indican que América Latina y el Caribe producen alimentos suficientes para suplir las necesidades de la región, pero también alertan que el alza de precios podrá deteriorar severamente los niveles de consumo y de nutrición para millones de personas.

Ante ese cuadro, Diouf formuló un llamado a gobernantes de todos los continentes a participar de la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria Mundial, Cambio climático y Bioenergía, que se realizará del 3 al 5 de junio en Roma.

Desde la sesión inagural de la XXX Conferencia Regional, el pasado lunes, las delegaciones latinoamerianas y caribeñas participantes fueron unánimes en destacar la prioridad absoluta de adoptar medidas para garantizar el acceso de millones de personas a alimentos fundamentales.

Sin embargo, toda la discusión en la reunión se vio determinada por la polémica sobre el impacto de la producción de biocombustibles.

Un comité técnico de la FAO en esta Conferencia concluyó que la entidad podía ayudar en el “mapeamiento de la capacidad bioenergética de cada país”, pero que cualquier política de producción de biocombustibles debía tener en cuenta el derecho a la información y la seguridad alimentaria.

El más enfático defensor de los biocarburantes como alternativa para el desarrollo de los países pobres, el Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, fue enérgico al afirmar en un discurso que “cada día 854 millones de personas van a dormir con hambre. Esa situación es intolerable”.

Lula pidió un análisis global y estructural del problema: “O hacemos esta discusión con la seriedad que precisa, o vamos a continuar haciendo política emergencial en Haití, ayudando hoy para esperar que haya otra crisis”, alertó el Presidente brasileño.

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