(La Prensa/Cortesía/Focus Features)

Más irlandés que nunca

Por primera vez en su carrera Colin Farrell no tendrá que fingir su acento. En la película In Bruges se le verá como el verdadero irlandés que es Las tupidas cejas, un arete en cada oreja, la barba de tres días sin afeitarse o el largo despeinado look con el acento irlandés de algunas malas […]

  • Por primera vez en su carrera Colin Farrell no tendrá que fingir su acento. En la película In Bruges se le verá como el verdadero irlandés que es

Las tupidas cejas, un arete en cada oreja, la barba de tres días sin afeitarse o el largo despeinado look con el acento irlandés de algunas malas palabras (que no se transcriben en la entrevista), es la marca registrada de Colin Farrell. La imagen de chico malo, los rumores sobre algún romance pasado con Angelina Jolie o los éxitos de Phone Booth y el más reciente Miami Vice, seducen a las admiradoras que destacan la naturalidad con que él maneja su estrellato. Tan sencillo como siempre, en Beverly Hills, hablamos sobre una película diferente: In Bruges, donde interpreta a un asesino a sueldo a punto de ser asesinado en las afueras de Bruselas, en Bruges.

::: ¿Hay algo en los personajes de cine que se identifica con el verdadero Colin Farrell?

Las canas, el pelo blanco que me está creciendo, es de verdad.

::: ¿Por qué no muestra en cine sus tatuajes o los dos aretes que lleva puestos?

(Riéndose) Simplemente porque no creo que pueda encontrar alguien tan vanidoso como yo. No lo sé, hasta ahora no me parece haber encontrado alguien que use tantos tatuajes o aretes, como yo.

::: ¿Ni siquiera se identifica con el sentido del humor de algún personaje?

Sí, pero el gran sentido del humor sólo se lo puedo adjudicar a los autores. Ellos lo crean, yo sólo pongo la firma. Es verdad que en la película In Bruges comparto el mismo sentido del humor, pero yo soy conocido por reírme a carcajadas y él no se ríe para nada. También me gusta ese tipo de personas que se nos cruzan de vez en cuando, sin saber lo gracioso que son y terminas riéndote con él, mientras ellos no entienden por qué los encontramos tan graciosos, aunque lo sean. Mi personaje no tiene idea lo divertido que es, pero tiene tanta pureza y honestidad que vale la pena disfrutar un momento con él.

Irlandés por todas las extremidades, Colin James Farrell nació el 31 de mayo de 1976 en Castleknock, Dublín. La fama la palpó indirectamente en otro rubro, al ser hijo de Eamon Farrell, un conocido jugador de futbol del equipo local Shamrock Rovers, donde también jugaba el tío Tommy Farrell. Por un tiempo, el mismo Colin estuvo a punto de seguir un camino parecido como futbolista y tomó una prueba en el equipo Boyzone, pero al final cambió de parecer y decidió entrar en la Escuela de Drama Gaiety en Dublín. Colin ya había aparecido en algunas películas de Hollywood como Tigerland y Hart’s War, cuando Steven Spielberg lo contrató por 2.5 millones de dólares, para aparecer con Tom Cruise en la futurista superproducción de Minority Report. Cobrando ahora diez millones de dólares por película, igual no deja atrás el cine independiente, aceptando producciones como In Bruges.

::: ¿In Bruges es la primera película donde utiliza su verdadero acento irlandés?

Sí. Fue adorable, muy adorable, porque el acento es una buena avenida para cualquier personaje, ayuda a meterse y entenderlo mejor. Supongo que también tiene el lado malo, al mostrar algo tan personal, pero lo vale si se identifica con el personaje.

::: ¿Cree en Dios? ¿Es tan religioso como suelen ser los irlandeses?

El tema de la fe y absolución es suficientemente… no quiero decir la palabra “tediosa” porque tampoco quiero ofender a los miembros de mi familia, pero la fe debería basarse en algo donde se cuestione constantemente el escepticismo. Hay momentos de fe, para todos.

::: ¿Por ejemplo, cree en la culpa después de hacer algo malo, los pecados, la vida después de la muerte y todo eso?

¿Si creo en la culpa y los pecados? Seguramente creo en la culpa y el pecado. ¿La vida después de la muerte? Todavía es un fantasma para mí, pero es algo en lo que me gustaría creer. Lo de “todo eso” sería una conversación mucho más larga (ahora sí, aparecen las típicas risas y carcajadas que comentaba).

::: El título de la película In Bruges no parece ser un lugar favorito para su personaje cuando dice que “El Infierno debe parecerse a Bruges”. ¿Era tan así en la realidad?

Era un pozo de mier… (ríe). De verdad es un pozo de mier…

::: ¿Aprovechó para pasear o ver algunos paisajes?

No había muchos más paisajes de los que se ven en el viaje de camino al hotel desde el aeropuerto. Eso fue casi todo. Y después, los volvía a ver de nuevo, una y otra vez, todos los días. (Más risas). Llegamos en invierno y oscurecía a las cuatro de la tarde. A esa hora no quedaba nadie en la calle y definitivamente es la exacta descripción de lo que uno espera de una ciudad ubicada en cualquier frontera.

In Bruges lleva el título de una ciudad de Bélgica, ubicada a una hora de Bruselas, con paisajes medievales perfectamente conservados. Ahí el personaje de Colin Farrell llega con su última misión como asesino a sueldo. El personaje de Colin se enamora de una ladrona local, la historia se entremezcla con resoluciones inesperadas que resaltan la actuación de todos y cada uno de los protagonistas.

::: ¿Qué es lo que tanto lo atrajo del guión?

Las palabras o la súper realidad con la forma en que hablan los personajes. Les entendía exactamente lo que decían; sabía la razón cuando decían lo que decían, aunque haya ciertos temas que se enmascaran sin saber lo que se dice realmente. Al mismo tiempo, nunca antes vi tanta honestidad en la forma de hablar. Y como le dije al director, había demasiados subtextos que yo pensaba que no tenían nada que ver, como cuando en el ensayo analizamos el hecho de dos asesinos turistas, cuando sí tiene sentido después.

::: El alto nivel en las actuaciones es remarcable para una película de bajo presupuesto ¿ensayaron bastante?

Tuvimos tres semanas de ensayo, muy intensos. Y por un momento pensé que íbamos a perderle el gusto, pero el guión es tan bueno que nos mantuvo vivos. Cada vez que planteabas una duda sobre alguna cuestión de la historia, surgían otros diez cuestionamientos más en la mesa. Así de bueno era el libro.

::: ¿Los ensayos no son tan comunes en cine?

La única vez que yo mismo había pasado por un ensayo había sido en la película Phone Booth y fueron muy extensos. Para la película In Bruges, pasamos en una misma habitación con otros dos actores, todos los días durante tres semanas.

::: ¿Es verdad que piensan presentar la película en el Festival de Cine de Dublín?

Va a ser muy “cool”. Cada vez que un actor irlandés aparece en cualquier película de Hollywood, apoyan muchísimo. Hay muchísimo sentido de orgullo en mi país. Y el sólo hecho de ver un actor irlandés hablando con puro acento irlandés, con un director y guionista irlandés, espero que guste. Va a estar bueno.

Espectáculo

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