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Notas Relacionadas > Nicaragua nunca se ha logrado desvincular de su pasado, acaso porque es imposible, máxime cuando elementos de la historia continúan en el presente como si se tratase de la misma época.
Esta característica, más frecuente aquí de lo que presenta en otros lugares, define el vínculo de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado (Feniba), con la historia de los últimos 50 años.
Con Feniba no nace la pelota nicaragüense, pero seguramente no hubiese continuado. Nicaragua tiene más de 100 años de jugar, pero sólo la mitad como organización. Algo natural aquí.
Como de costumbre, primero jugamos y después ponemos las reglas.
FENIBA Y HOLLYWOOD
Si se pretende contar la historia de la primera organización deportiva de Nicaragua, la comparación adecuada sería con una de esas producciones de Hollywood. Existe cierta semejanza.
Cuando se garantiza el éxito de la película, nadie repara en gastos; se trata de producciones desmesuradas que concentran estrellas y las historias incluyen varios finales felices, con besos a tornillo.
Claro, el libreto de Feniba tuvo variantes.
Cuando Feniba nace en agosto de 1957 tiene como protagonistas a Carlos Pérez Bermúdez, Oscar Alberto Buitrago Lacayo, Carlos Cuarezma Pérez, Rodolfo Orozco y Carlos García, este último como la estrella principal.
Los cinco personajes anteriores se aventuraron en una historia de éxitos, divisiones, traiciones, y donde García Solórzano protagoniza un papel admirado por muchos y rechazado por otros.
LOS FUNDADORES
En ese año (1957) conformaron una junta directiva provisional de Feniba, un nombre que se dio a conocer públicamente hasta el 14 de septiembre (1957) en el Diario LA PRENSA, con la publicación del artículo uno de los estatutos.
Además, se compuso un Tribunal de Sanciones, conformado por José Francisco Áreas, Eugenio Leytón y José Francisco Borgen.
El quinteto se unió por iniciativa propia, tras recibirse un desaire de la Federación Internacional de Beisbol Amateur (FIBA). Esta organización dijo en 1955 que Nicaragua no podría continuar como miembro.
FIBA explicó que se necesitaba ser miembro de un Comité Olímpico Nacional que —además— estuviese compuesto —como mínimo— por seis Federaciones Deportivas Nacionales. Y Nicaragua no cumplía.
En ese entonces, nuestro país no contaba con ninguna Federación Nacional, y menos, con un Comité Olímpico. Sólo existía la Comisión Nacional del Deporte, una entidad directamente vinculada al Gobierno.
Sin embargo, se venía participando en Campeonatos Mundiales de Beisbol desde la segunda edición de estos certámenes (1939). En total, Nicaragua había competido en 11 Campeonatos Mundiales.
LA CHISPA
En una gira de García a Cuba, éste se encontró con el dirigente isleño, Manolo González Guerra, quien le animó a conformar el Comité Olímpico y la Federación de Beisbol.
Y así sucedió. Un desaire de la FIBA y una palmadita de un amigo cubano bastaron para impulsar a García.
Junto a otro grupo de entusiastas, García se animó a organizarse en una asociación de beisbol. Y así surgió Feniba, que no fue sino hasta 17 de febrero de 1958 que publicaron sus estatutos en La Gaceta (Diario Oficial).
Ese mismo año, el 12 de marzo, se inauguró la instalación que cobijaría las oficinas de la Feniba. Y aunque no tendría que sorprendernos, el sitio es el mismo, después de 50 años. Siempre ha sido el Estadio Nacional.
PRIMERA ASAMBLEA
Cinco meses después se realizó la primera Asamblea General. Los miembros eran personas entusiastas de este deporte y que organizaban algunos eventos en sus respectivos departamentos.
La razón de esa reunión era elegir a la primera junta directiva, dado que la vigente tenía un carácter provisional. Finalmente, ese 29 de agosto de 1958, se realizó la primera elección de la Feniba.
Carlos García obtuvo la presidencia. Derrotó a Francisco “Chico” Pinell, quien era conocido como el coordinador de beisbol de la Comisión Nacional del Deporte.
¿HUBIESE CAMBIADO LA HISTORIA?
Aunque García era uno de los más aclamados, el popular empresario Luis Hasbani también tenía muchos adeptos, pero un imprevisto personal que le obligó a llegar tarde a la elección le quitó la oportunidad de postularse.
Cuando Hasbani se apareció fue recibido con aplausos. Le tenían mucho cariño. Inmediatamente recibió una postulación, pero un grupo de seguidores de García dijo que no se podía porque la elección estaba en proceso.
De cualquier modo, Hasbani adornó la situación diciendo que no podía ser presidente porque no tenía tiempo. Sin embargo, fue nombrado como fiscal de la junta directiva electa en esa ocasión.
Esa junta quedó compuesta por García (presidente), Armengol Martínez (vicepresidente), José Francisco Pinell (secretario), Iván Cisneros (vicesecretario) Rodolfo Orozco (tesorero), Guillermo Solís (vicetesorero), Hasbani (fiscal), Ronald Barrera (vocal), Carlos Martínez (vocal), Carlos Cuarezma (vocal) y Oscar Buitrago (vocal).
De acuerdo con el historiador Julio César Miranda Aguilar, en ese año, a mediados de septiembre del 58, se realizó el primer campeonato nacional amateur, organizado por la Feniba.
El equipo San José, de Bluefields, campeón del Atlántico, derrotó en la Gran Final al Cabo Mejía, campeón del Pacífico, en el Estadio Nacional. Según Miranda Aguilar aquí se registra oficialmente el primer campeón nacional de primera división. Y los vigentes estatutos así lo respaldan.
Sin embargo, García Solórzano afirma que oficialmente los campeones nacionales de primer nivel se reconocen por Feniba en la década de los setenta.
PRIMER REPORTE
En julio de 1960 García hizo lo que ahora se ha vuelto una rareza: entregar su primer informe como dirigente de Feniba. Para entonces los períodos de las juntas directivas eran de dos años.
Ese informe se hizo público a través de la publicación del 7 de julio en LA PRENSA. ¿Qué reportó? De acuerdo con el Diario, se presentaron los resultados de campeonatos nacionales y algunos avances de carácter institucional.
En septiembre de 1961 García resultó reelecto en la presidencia de Feniba, y en esa ocasión sería acompañado en la directiva por Raúl Rocha, José Félix Área, Alfredo Vargas, Guillermo Miranda y Luis Castillo.
Ese período no duró mucho. Sólo unos meses. García, que era Teniente de la Guardia Nacional, fue dado de baja y enviado a Corinto, y tuvo que retirarse de Feniba.
EMERGE FERNÁNDEZ
Inmediatamente, la Comisión Nacional del Deporte asume Feniba, hasta 1964, cuando emerge la figura de Gustavo Fernández, quien junto a Ignacio Área y Guillermo Rothschuh la sostienen hasta 1970.
En 1969, con Fernández a la cabeza, la Feniba logra su personalidad jurídica 11 años después que se publicaran los estatutos.
Y aquí la trama vuelve a semejarse a la de una película de Hollywood. La estrella que parecía no regresar, contra pronósticos, regresa y victorioso. García vuelve a ganar la presidencia, en medio de molestias.
Su período se extendió hasta 1979, cuando cae preso por acusaciones —según él mismo— de contrarrevolucionario, tras el derrocamiento de la dictadura de la familia Somoza.
Feniba queda sin titular y se hace un desfile de presidentes: Orlando Saballo Sunsín, Silvio Silva, Carlos Cuadra, Yamil Zúñiga, Byron Blandino, Otoniel Argüello, Salvador Guadamuz, Edmundo Quintanilla, Eduardo Holmann y Eduardo Urcuyo.
Ya en 1987, con mayor estabilidad, Feniba es tomada por el coronel Emmett Lang, quien además era el presidente del Comité Olímpico Nicaragüense (CON) y director del Instituto de Deportes.
EL OTRO REGRESO
García había logrado su libertad en 1984. Inmediatamente salió a la ciudad de Miami, en Estados Unidos. Cuando la Unión Nacional Opositora (UNO) derrotó al Frente Sandinista, en las elecciones de 1990, García regresó al país.
Y el guión, otra vez salido de una película, gira en torno a García, quien superó 15 votos a cero a Lang por la presidencia de Feniba, en las elecciones del 18 de enero de 1991.
García se hizo acompañar de Ronald Martínez, Ronald Ruiz, Iván García, Orlando del Carmen, Juan Rodríguez, Lino Dávila y Ronald Duarte. Los períodos presidenciales ya eran de cuatro años, tras la reforma del 2 de abril de 1974, la primera a los estatutos de Feniba.
IMBATIBLE
Y desde entonces se encuentra en el mismo puesto, ganando las elecciones de 1995, 2000 y 2005.
Alguien dijo que el deporte se maneja similar a la política. Y Feniba es un ejemplo. “El beisbol en Nicaragua es un partido político más y, en momentos históricos, es más potente que los dos partidos tradicionales juntos…”, dijo en una ocasión el poeta Guillermo Rothschuh Tablada.
(Fuente: Historiador Julio César Miranda Aguilar)