Mariah Carey sabe que su indisputable talento choca con su imagen sensacionalista de “tonta”.
“Es una dicotomía, comprendo”, dijo la ganadora del Grammy, de 37 años, a la revista Allure. “Entiendo que la gente piense que soy una idiota”.
La cantante, quien fue tratada por agotamiento extremo en el 2001 tras sufrir un descontrol emocional en público, dijo tener problemas de inseguridad.
“Siempre tuve una autoestima realmente baja y todavía es así”, confesó. “Lo extraño de eso es estar en el escenario, y todo el amor que uno recibe y la adoración que uno siente de sus verdaderos seguidores. Es difícil para un compañero competir”.
Carey afirmó que volvería a casarse, preferiblemente con alguien que sepa de dónde viene.
La edición de la revista Allure de abril sale a la venta el 25 de marzo.