(Fotos de La Prensa/Cortesía/20th Century Fox)

Carrey y Carell Humor animado

Jim Carrey hace la voz de Horton, un elefante que escucha a Who, el personaje a quien Steve Carell le prestó su voz. Horton Hears a Who! es la nueva película donde estos cómicos del cine ponen a prueba su capacidad de hacer reír Ni siquiera son las 9:00 de la mañana en Beverly Hills […]

  • Jim Carrey hace la voz de Horton, un elefante que escucha a Who, el personaje a quien Steve Carell le prestó su voz. Horton Hears a Who! es la nueva película donde estos cómicos del cine ponen a prueba su capacidad de hacer reír

Ni siquiera son las 9:00 de la mañana en Beverly Hills y aunque sea domingo, la ciudad se levantó desde muy temprano por el maratón anual de Los Ángeles. Las calles están cortadas y no es fácil llegar al Hotel Four Seasons; pero recorriendo otro estilo de maratón, logramos llegar puntuales a la programada entrevista con Jim Carrey y Steve Carell.

“Apurado no se llega a ningún lado”, bromea Carrey. “Si no llega a ningún lado ¿dónde estamos entonces?”, agrega Carell. “¿No estamos en ningún lado? ¿Estamos o ya nos fuimos?” Reunidos para hablar sobre la película infantil Horton Hears a Who!, se los ve desayunando con excelente buen humor. Dibujando siempre una sonrisa al hablar, se nota que se llevan excelentemente bien. Y aunque agregaron la voz a los personajes de la película sin compartir un solo día de grabación, parece que fueran amigos de toda la vida.

¿Steve viene siguiendo los pasos de Jim? ¿Sorprende el éxito que está teniendo?

Steve Carell: El hecho de querer pellizcarme por el éxito es algo que a mí me pasa todos los días. Y francamente, le debo mucho a Jim porque esencialmente la primera película que hice con él fue Bruce Almighty. Nunca antes había tomado audiciones en cine y terminó siendo la primera película que conseguí.

Jim Carrey: ¡Y te robaste toda la película, qué porquería! (Vuelve a reír)

Steve Carell: Hace una o dos semanas le había contado a Jim, que yo había visto Liar, Liar, pensando que era lo más divertido que alguien podía llegar a hacer simplemente con estar en un estudio. Parecía una fiesta pero ni en mis más remotos sueños imaginé que podía ser parte de algo parecido. Y dos años después, lo hice. Y sí, todavía me sorprende mi éxito.

¿Y a Jim le sorprende su propio éxito?

Jim Carrey: Bueno, yo soy yo. Es difícil mantener una perspectiva desde mi lado. Siento que todavía puedo volver a trabajar en una fábrica o algo así, montando mercadería en un camión. Honestamente, no tengo ninguna perspectiva. Un paso sigue al otro. Todavía hoy pienso “Lo que te dicen, es basura”. Voy y hago mi trabajo, es mi forma de vida. No pienso en la fama. Simplemente trato de divertirme con el trabajo, esperando que se traduzca al público. Pero cuando veo otras personas como Steve, puedo sentarme y decir “Hombre! Ese tipo es bueno”.

Hablemos de Horton Hears a Who! Jim había rechazado antes otras películas animadas ¿qué lo llevó a aceptar esta vez?

Jim Carrey: Bueno, lo que hacen es venir a tu casa y decirte: “Es el proceso más simple del mundo” y resulta que te mienten (risas). Cualquiera que quiera hacer lo mismo en el futuro, que tome nota. Es un trabajo muy duro. No tienen un guión, sólo traen una idea de lo que quieren hacer. Vienen con ocho páginas preguntando lo que podríamos hacer. Es un proceso increíble, porque te la pasas cuestionando ¿cómo es que va a tener sentido todo esto al final?

Steve Carell: También se precisa mucha fe, porque no sabes cómo va a sincronizar la voz que grabas con lo que otra persona va a dibujar. Todo se basa en la visión y el oído del director. Él es quien junta todas estas interpretaciones. Nosotros sólo le damos cien o miles variaciones de una misma escena y él después las desarrolla con el resto de las actuaciones.

¿El trabajo como actor entonces es bastante limitado en una película animada?

Steve Carell: Creo que hay libertad con bastantes limitaciones. Cuando te dan una estructura y te permiten hacer lo que quieras dentro de esa estructura, hay algo de libertad en comparación con el trabajo convencional. Pero a veces no sabes dónde enfocar la actuación. El peor peso cae sobre los animadores. Supongo que nosotros proveemos lo más que podemos vocalmente, pero después sorprende ver lo que hacen con lo que hicimos vocalmente. Es remarcable.

Jim Carrey: Esa es la genialidad, estás rodeado de artistas que son tan creativos como nosotros o incluso más.

Los mismos creadores del éxito animado Ice Age plantearon la idea de reunir a Jim Carrey y Steve Carell en el cuento original de Dr. Seuss Horton Hears a Who!. Y con el moderno estilo de dibujos tridimensionales, detrás de la voz de Jim aparece el elefante Horton que curiosamente escucha otra voz desde una diminuta partícula de polvo, sospechando que adentro puede haber vida. Y aunque el resto de sus amigos lo toman como un completo demente, Horton tiene muchísima razón. En un minúsculo universo es donde existe la villa “Who”, con un intendente personificado por Steve Carell, a quien también toman por loco cuando intenta explicar que los bruscos cambios en la villa tienen que ver con los pasos del elefante que pretende salvarlos con el lema “Una persona es una persona, por más pequeña que sea”.

¿Siendo hoy tan grandes y tan famosos, en algún momento de sus vidas se sintieron demasiado chicos como el personaje de Steve en la película?

Jim Carrey: Yo sé que soy una minúscula partícula. Absolutamente, no tengo ninguna duda. Siempre me sentí en esos términos. ¿Cómo puedes mirar al cielo, por la noche, sin sentirte como una minúscula partícula? Hace poco vi en Discovery Channel, como se ve la Tierra desde la perspectiva de Marte. Y casi no se puede encontrar. Es una minúscula partícula.

Steve Carell: Si pienso demasiado en el tema, mi cerebro va a explotar, porque esencialmente pienso igual. Todos somos muy chiquitos a la vista general. Depende lo que mires.

¿En qué piensa un actor para llegar al extremo de interpretar a un elefante o una minúscula partícula?

Jim Carrey: Bueno, yo pensé en maníes. Pensé en el dulce olor del maní en mi aliento. Y también quise ser la clase de elefante que no se da cuenta que es tan enorme. Él se siente liviano como una pluma. Por eso parece un bailarín o se para en su cabeza, no se ve mucho más grande que los otros. Tal vez sea un complejo de inferioridad, no lo sé. Puede hacer mucho daño si lo quiere, pero no siente que tenga el poder. Se comporta igual que el resto.

Steve Carell: Imagina la mitad de los chicos de una clase pensando que viven en un mundo donde nunca pasa nada malo, donde todo es feliz, todos se llevan bien y todo es bueno, el sol siempre brilla. Y después imaginate que algo funciona mal. ¿Cómo pueden reaccionar? Es lo que le pasa a mi personaje en esta historia.

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