- Intensifican los controles en sus dos fronteras
Panamá ha fortalecido sus controles sanitarios ante la amenaza del rebrote de enfermedades eliminadas de los registros médicos que se han identificado durante 2007, informó el viernes el Ministerio panameño de Salud.
La directora del Departamento de Epidemiología del Minsa, Gladys Guerrero, dijo a Acan-Efe que se han fortalecido los controles en todo el país, porque no se descarta la aparición de enfermedades “re emergentes”, como la malaria, la tuberculosis y el dengue.
Guerrero reveló que el esfuerzo para controlar las enfermedades identificadas recae también en la comunidad, que es responsable en un alto porcentaje de la nueva aparición de enfermedades que habían sido erradicadas.
Las enfermedades “re emergentes” son aquellas que, en un momento determinado, consideradas controladas o en proceso de eliminación, resurgen y en muchas ocasiones lo hacen en condiciones epidémicas.
El sistema de salud pública de Panamá ha señalado en esa categoría a la rickettsiosis, que produce la bacteria rickettsia rickettsii, que se aloja en piojos y garrapatas, el dengue, la malaria y la tuberculosis, enfermedades “controladas”.
“El hecho de que desaparezcan en un momento determinado, no necesariamente significa que lo haga también el agente que la pueda producir, (porque) una cosa es controlar, otra eliminar, y otra es erradicar”, precisó Guerrero.
La rickettsiosis, explicó, ha vuelto a aparecer en Panamá después de 54 años de no registrarse ningún caso.
En 2004 se identificó un primer caso y en 2007, tres en la capital que resultaron fatales.
“Si bien es una enfermedad de baja frecuencia, como lo demuestran los registros, nosotros hemos estado haciendo una labor de prevención tanto en el área donde se dieron los decesos, como fuera de ella”, destacó.
El Ministerio de Salud tiene previsto proseguir en 2008 con su programa de prevención, extendiendo el radio de acción hacia otras regiones del país.
Sobre el dengue, que resurgió en América entre 1989 y 1993 y específicamente en Panamá en ese último año, Guerrero dijo que “se encuentra controlado”, pero no erradicado.
Los índices han empezado a descender desde 2007, en comparación al año anterior, y las cifras de las primeras seis semanas epidemiológicas de 2008 son “dramáticamente inferiores”, con sólo 88 casos en lo que va del año, en comparación a los 919 casos del mismo período de 2007.
No obstante, la enfermedad se mantiene latente, sobre todo en los distritos de la capital y San Miguelito (en el sector este), y en el distrito de David, en la provincia occidental de Chiriquí, porque es más frecuente en áreas urbanizadas y a veces muy densamente pobladas, indicó la funcionaria.