- Opositores califican medida como “un gesto extremadamente limitado”
Cuatro disidentes cubanos presos desde 2003 serán liberados y viajarán a España en las siguientes horas, informó ayer un activista de derechos humanos en la isla.
Pedro Pablo Álvarez (59 años), Alejandro González Raga (48), Omar Pernet (62) y José Gabriel Ramón (50) esperaban en la prisión capitalina del Combinado del Este para salir a Madrid, dijo a la AP el director de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez.
Todos forman parte del llamado “Grupo de los 75”, arrestados a comienzos del 2003 y sentenciados con penas de hasta 25 años de cárcel por tribunales que los encontraron culpables de recibir dinero y orientaciones de potencias extranjeras para destruir a la revolución.
Sánchez indicó que España jugó un papel decisivo para la liberación de estas personas, pues el anuncio se produjo días después de una reunión entre Madrid y La Habana para hablar de derechos humanos en el marco de un mecanismo de diálogo binacional.
En España, el Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, expresó su satisfacción. “Esto es una decisión unilateral de las autoridades cubanas que nosotros apreciamos”, comentó Moratinos. La Habana guarda silencio público, como es habitual en estos casos.
De los 75 presos de la redada del 2003, 16 fueron excarcelados a lo largo de estos años por motivos de salud, varios de ellos como el escritor Raúl Rivero o Héctor Palacios salieron del país.
Cuba sostiene que no se trata de opositores ni presos políticos, sino de personas que violaron la ley y traicionaron a su patria.
La oposición ilegal rechazó mayoritariamente el gesto — Sánchez lo calificó de “extremadamente limitado”– , tal y como ha considerado la baja en el número de presos políticos, de unos 300 a 240, en 19 meses de gobierno de Raúl Castro, pues estima que la “represión continúa igual”.
“Deseamos profundamente un cambio, pero eso significaría una liberación de todos los prisioneros políticos y cambios en las leyes”, no excarcelación “a cuentagotas”, declaró Oswaldo Payá, Premio Sajarov 2002.
Marta Beatriz Roque y Vladimiro Roca, considerados “duros”, coincidieron en apreciar la medida como “un regalo” electoral de La Habana al gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, en vísperas de los comicios.