Su esencial soledad huye
de su propio frío; busca
cobijo, amparo, manta
que la envuelva y gira
hacia el solitudinario
ardor que bajo, sobre y,
a su alrededor, la calienta.
Soledad + soledad.
Soledades. ¡Góngora
en extensa región
de milagros!
Y es
claro que ella no me quita
soledad. Es al contrario:
me entrega, entera, la suya.
Pero ardiendo ahora.
Esencial soledad suya.
Esencial.
Mía.
Enero, 2008