- Lo confundieron en un restaurante de Londres con un mafioso ruso, por los tatuajes que llevaba y la barba hirsuta. Un pequeño incidente para el actor Viggo Mortensen, quien interpretó a Aragorn en El Señor de los Anillos y regresa al cine con una trama en la que representa a un mafioso ruso
Cuando se había estrenado en cine la película Promesas del Este, Viggo Mortensen estaba ocupadísimo viajando por el mundo en la complicada agenda de los festivales internacionales. Y en plena campaña por el lanzamiento de la misma película en DVD, nos sorprendió cuando recibimos el mensaje “Estoy en un hotel de Los Ángeles, llamándote por teléfono”. Increíble, pero verdad. En un perfecto idioma español con acento argentino, Viggo en persona, nos había llamado personalmente para entrevistarlo entre el infaltable “vos” y “gracias che” que jamás hubiéramos adivinado detrás del impecable inglés que lo hizo famoso. Y en momentos en que lo acaban de nominar por cuadriplicado como Mejor Actor por la Asociación de Periodistas Extranjeros y el Sindicato de Actores además de otras dos asociaciones de críticos de cine, queda abierta la posibilidad de un camino al Oscar que él sólo vio de cerca, con su personaje Aragorn, cuando la última película de El Señor de los Anillos, acaparó nada menos que once estatuillas.
El DVD de Promesas del Este acaba de salir justo en la época en que se estrenan las películas con más posibilidades para el Oscar. ¿Cree que tenga posibilidades? ¿Le interesan los premios?
Hay una frase de Winston Churchill que tiene que ver con el tema de los premios. Yo no soy gran admirador de él porque fue pionero en el bombardeo aéreo en Irak en los años veinte; pero él dijo que lo más aconsejable es nunca ir en busca de medallas, siempre aceptarlas y nunca llevarlas. Así pienso yo. A mí no me suelen nominar para nada, pero el último año me nominaron para un Goya y aunque no me lo dieron, pude ir a la ceremonia justo cuando estaba rodando Eastern Promises. Después, me dieron un premio en Inglaterra, un British Independent Film. No pude ir porque estaba rodando, pero si hubiera podido, hubiera ido. O sea que no tengo nada en contra, pero no es lo más importante.
¿Qué lo llevó a aceptar el papel que puede llegar a darle la primera nominación al Oscar?
Primero fue el director Cronenberg porque además de admirarlo como artista, lo quiero mucho como amigo. La única duda la tuve al principio y le pedí un par de días, porque con este personaje y el mundo que lo rodea, hay mucho para aprender. Yo no hablo ruso, no había estado en Rusia y hay mucho que no sabía. Quería estar seguro de que iba a tener el tiempo para hacerlo adecuadamente.
¿Los personajes con cierta moralidad ambigua o compleja favorecen una mejor actuación?
Supongo que todos somos moralmente ambiguos, aunque muchos no se dan cuenta. Igual que en todo personaje, la idea es conocer y ser esa persona. También es bastante ridículo porque es imposible conocer a alguien que no sos, pero vale la pena intentarlo. Y sin importar lo simple que se vean en una página, si los describen como malos, yo siempre me planteo qué tan malvados son. En otras palabras, me pregunto cuándo es bueno o si tiene potencial para no ser tan malo, tratando de descifrar lo que dispara su maldad. Todas las personas son interesantes y por eso tampoco busco interpretar a alguien que sea moralmente ambiguo. Pero me parece que todos somos contradictorios en nuestro comportamiento y la presentación de nuestra personalidad.
¿En qué se basa entonces para seleccionar o rechazar una película?
La gente cree que cuando a uno lo llegan a conocer un poco y le ofrecen trabajos, uno puede elegir cualquier cosa. Yo, sólo tengo la opción de decir que no. No puedo decir que sí a menos que alguien me ofrezca algo. Yo, sin demasiados planes, voy buscando cosas donde pueda aprender algo nuevo. A veces, cosas que me asustan un poco. Por ejemplo, en este caso, el hecho de querer hacerlo bien, mejor de lo que se suele hacer, hablar ruso creíblemente, parecer un ruso, entender esa cultura, idioma, forma de ser, puntos de vista. Todas esas cosas, si las hacés mal, es malo para la película y defraudás al director y a los otros actores y te defraudás a vos mismo. Pero un poco de miedo es bueno, es una buena señal. Cuando estoy leyendo un guión, pienso si lo puedo hacer. Es un comienzo, una buena posibilidad.
¿Tuvo alguna reserva para hacer la larga escena de desnudo, en Promesas del Este?
Bueno, no estaba escrito que debía estar desnudo, pero como ocurría en un baño sauna, era lógico que en algún momento, me iban a tirar de un lado para el otro y podía quedar desnudo. Para mí fue lógico y me pareció normal en esa situación. Lo que sí sabía es que iba a doler un poco. Si te tiran de un lado para otro y no tenés ninguna protección, te va a doler físicamente. Sabía que iba a ser una secuencia interesante. Y estoy conforme con la forma en que fue rodada.
¿Necesitó cierta preparación para las escenas de lucha?
Aprendí técnicas que usan para el entrenamiento del ejército ruso, por ejemplo, con libros que encontré y hablé con gente. (Se ríe) No sé, tomé mucho mate y, adelante… Es una historia de violencia, pero al fin y al cabo, es una historia de amor y compasión a pesar de tener momentos brutales y circunstancias difíciles.
Sus últimas películas Eastern Promises y History of Violence tratan sobre la mafia, la familia y la violencia, además de contar con el mismo director, David Cronenberg. ¿Nunca se preocupó por las comparaciones?
Realmente no. Obviamente hay puntos en común, pero yo no pienso en copiar o evitar de copiar algo que hice antes. La gente en general es complicada y cambia día a día. Cada vez que nos despertamos desarrollamos nuestra personalidad, tratamos con personas diferentes en forma distinta y todos nos presentamos de un modo diferente.
¿Recibió alguna crítica o elogio de la mafia rusa?
De la mafia no, pero muchos periodistas rusos nos elogiaron el esfuerzo por mostrar correctamente los comportamientos y el lenguaje, porque están acostumbrados a mostrarlos mal o como europeos que ni siquiera son rusos.
En la película, los tatuajes cuentan la vida de cada persona involucrada con la mafia. ¿En lo personal, guarda algún tatuaje verdadero con cierto significado íntimo?
Bueno, no te puedo contar, pero tengo algunas cosas. Te cuento una: Tengo una “h” pequeñita en mi muñeca derecha que fue cuando mi hijo estaba aprendiendo a escribir. Se llama Henry y ponía haches en mi brazo mientras yo estaba hablando por teléfono o leyendo. Yo pensaba “Mejor en mi brazo que en la pared”, ¿no? En fin, me puso una “h” en mi muñeca y como quedó lindísima, me dije: “Esto lo voy a consagrar”. Y fui a un lugar donde me la tatuaron encima de la letra que él había puesto.
¿Qué sigue si gana el Oscar? ¿Es verdad que hará el personaje de Edgar Allan Poe?
No. Ya me lo han preguntado un par de veces y no sé de dónde salió la noticia. Además, tengo trabajos de sobra en este momento. Este año, además de terminar con el rodaje de Eastern Promises hice una película que se llama Good que transcurre en los años 30 en Alemania. Un muy buen cuento, en manos de Vicente Amorim de Brasil. Acabo de rodar Appaloosa que es un western, una película dirigida por Ed Harris que incluye a Ed Harris como protagonista, Renée Zellweger, Jeremy Irons y muchos actores muy buenos. Dentro de unos meses voy a empezar con otra producción que se llama The Road (El Camino), es un guión basado en un libro de Cormac McArthy. Así que tengo de sobra.