Corresponsal/Matagalpa
La función comienza con el saludo de un grupo de jóvenes con las caras pintadas y vistiendo trajes de llamativos colores que atraen la mirada de varias decenas de niños, cuyos rostros irradian ilusión. En el local suena la música, hay piñatas que cuelgan del techo, comida, pasteles, gaseosas, regalos… hay de todo.
Es la primera celebración de fin de año, realizada en Matagalpa, para los niños con cáncer y leucemia.
Alrededor de 50, de los más de cien niños que padecen esas enfermedades en varios municipios del departamento, están en el festejo.
Sus rostros denotan felicidad, lucen sanos. Es difícil adivinar cuál de ellos ha sufrido los estragos de las quimioterapias.
Los jóvenes payasos que llegaron de Managua siguen haciendo reír a los niños. Las actividades previstas se desarrollan con el entusiasmo inicial.
“Con esta actividad hemos querido dar a conocer que en el departamento de Matagalpa hay más de cien niños con esta enfermedad y sólo en el municipio de Matagalpa hay 50 y la gente no sabía”, dice Mercedes Herrera, presidenta de la organización de Padres y Madres de Niños con Cáncer y Leucemia, creada apenas el 3 de noviembre recién pasado.
Herrera es madre de Miguel, un niño de 14 años que estuvo un mes en coma después de unas quimioterapias que le practicaron en Managua, para tratarle un cáncer en el colon.
Las lágrimas fluyen de los ojos de Herrera cuando recuerda la dura experiencia que junto a su familia vivió a partir de abril del 2005, cuando llevó al niño al hospital para que lo operaran por una apendicitis. Fue cuando le diagnosticaron el cáncer.
“Fue duro, yo nunca lo creí porque él era un niño sano, pero tenía un linfoma ‘No Hodking’ (un cáncer que se desarrolla lentamente, pero afecta con gravedad el sistema linfático) y gracias a Dios era curable, pero sí, tenía una masa de tres libras en el colon”, relata Herrera.
Herrera dice que esa experiencia le motiva a buscar apoyo para otros niños, porque en muchos casos estos abandonan los tratamientos, porque los padres no tienen dinero para llevarlos a Managua.