- El Convento de San Francisco, de Granada, abre sus puertas a la exposición de gráficas de Robert y Carlos Barberena De la Rocha
En las artes visuales nicaragüenses, la producción de grabados se desarrolla a principios del siglo XX, alrededor de 1930 con la publicación en el diario El Correo y la revista Criterio, las xilografías cubistas del artista Joaquín Zavala Urtecho (1910-1971).
Es hasta finales de los setenta, con la apertura del Taller de Gráfica San Jacinto, que la gráfica en Nicaragua se va abriendo espacios en un ambiente dominado por la pintura, pero es hasta los años ochenta, con la fundación de El Taller de Gráfica Experimental, que la gráfica Nicaragüense encuentra un lugar establecido dentro del contexto histórico revolucionario que vivía el país, pues por su carácter expresivo, la gráfica fue y sigue siendo el ideal soporte en la lucha en contra de las injusticias siendo el medio de comunicación de los pueblos en contra de las dictaduras y la corrupción. En estos años cabe destacar la participación de varios artistas extranjeros en el proceso de desarrollo y formación del taller experimental, además de la importante creación del premio Nacional de Gráfica. Entre los artistas que se destacan en esta época están: Oscar Rodríguez, (q.e.p.d.), grabador y jefe del Taller Experimental de Gráfica fundado en 1980. Juan Rivas, quién estudió en Caracas en el Centro de Artes Gráficas, Boanerges Cerrato y María Gallo, entre otros.
A principios de los años noventa surge un nuevo espacio para la producción y formación de gráfica en la fundación Casa de los Tres Mundos en la ciudad de Granada, acá trabajan varios jóvenes formándose con la ayuda de varios artistas internacionales en las diversas técnicas del grabado en relieve, calcográfico y planográfico. En 1997 se crea el Primer Certamen Nacional de Grabado en el mismo centro cultural dando como resultado el surgimiento de los nuevos valores de la gráfica nacional: Robert Barberena De la Rocha, Alicia Zamora, Carolina Flores, Ricardo Maya, entre otros. A pesar de esta celebración del crecimiento de la gráfica nacional, a finales de los noventa, la gráfica va perdiendo fuerzas, ya no tiene el mismo apoyo e incentivos que gozaba en los años ochenta por parte del gobierno y, además, muchos coleccionistas y galeristas en Nicaragua consideran erróneamente la producción gráfica como un arte menor, por sus características de obra múltiple y en papel. Como ejemplos concretos de la decadencia encontramos el intento fallido de realizar el Segundo Certamen Nacional de Grabado en el año 2003 en la Fundación Casa de los Tres Mundos; y el abandono y cierre del Taller de Gráfica Experimental de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Managua, por falta de presupuesto e interés, creando así un déficit más en la raquítica educación que reciben los futuros artistas visuales nicaragüenses del siglo XXI.
En este nuevo siglo se ha empezado a cuestionar si la gráfica en Nicaragua realmente sigue vigente o si simplemente se estancó o más bien estará en camino a la extinción; a pesar de este panorama negativo que se está viviendo en la gráfica nicaragüense, considero que en los últimos años la gráfica ha estado experimentando un resurgimiento. Vemos como ejemplo de ello la aceptación y premiación de una xilografía de la artista gráfica, Alicia Zamora en la V Bienal de Artes Visuales FOG (2005). Además, se ha estado planteando la inquietud de no sólo reabrir y refrescar el taller de Bellas Artes sino también las posibilidades de abrir nuevos espacios en diferentes ciudades del país, reactivar el Premio Nacional de Gráfica y promover becas de capacitación en las diversas técnicas de la gráfica contemporánea; a esto hay que sumarle el compromiso de los pocos artistas que nos dedicamos a la producción gráfica, los cuales hemos estado promocionando e incentivando el desarrollo de la producción gráfica en el país ya sea a través de talleres, exposiciones y conversatorios con estudiantes de arte. Sin embargo, el camino no es fácil y se necesita trabajar de una forma integral y conjunta con las entidades gubernamentales y los sectores involucrados en la cultura: escuelas de bellas artes, centros culturales, galerías, mecenas, artistas jóvenes y con trayectoria; con la finalidad de plantear nuevas propuestas para la difusión y promoción de las artes gráficas nicaragüenses.
Así, pues, dentro de este contexto de promoción y difusión de la gráfica nicaragüense, los artistas Robert Barberena De la Rocha (1961) y Carlos Barberena (1972) presentaremos la exposición: BARBERENA – DE LA ROCHA. Gráfica Contemporánea. Este proyecto fue elaborado con la finalidad de demostrar nuestra creencia que la gráfica sigue vigente al presentar los últimos trabajos que hemos venido realizando en una fusión entre lo tradicional y lo contemporáneo. Además, esta exposición será montada con un carácter didáctico pues se contará con textos explicativos sobre la descripción y elaboración de cada una de las diferentes técnicas gráficas. De esta forma estaremos poniendo al alcance del público una de las técnicas que más ha sido utilizada por los grandes maestros del arte pero que sin embargo es una de las menos conocidas.
En esta exposición se podrán apreciar estampas elaboradas con los diversos sistemas de impresión ya sean en relieve (xilografías, linoleografías), en hueco o calcográfico (punta seca, aguafuerte, aguatinta al azúcar, collagraph, etc.), plano o planográfico (litografías) hasta los sistemas contemporáneos de estampación como el copy-art o electrografías, stencil, transfer e imágenes digitales.