Trabajadores de rescate tenían dificultades el martes para suministrar alimentos, agua potable y albergue a hambrientos y exhaustos sobrevivientes del ciclón Sidr, que ha matado a 3,150 personas y pudiera cobrar más vidas.
Bangladesh ha recibido promesas de ayuda internacional por aproximadamente 120 millones de dólares, pero hay severas demoras en la entrega de tiendas de campaña, arroz y agua para los damnificados por la tormenta del jueves, la peor en Bangladesh en una década.
“En estos momentos pedimos el apoyo de la comunidad internacional”, dijo la Cancillería. “Estamos haciendo todo lo que podemos por nuestra cuenta”.
La Cruz Roja de Estados Unidos dijo que proveerá 1.2 millones de dólares para ayudar a llevar agua potable a sobrevivientes y construir albergues de emergencia.
“El problema es que los trabajadores de ayuda necesitan horas para llegar a esas zonas remotas. Las malas comunicaciones están también obstaculizando nuestro trabajo”, dijo Anwarul Huq, portavoz del Comité por el Avance Rural de Bangladesh.
En un discurso televisado, el gobernante interino Fakhruddin Ahmed calificó el ciclón de “calamidad nacional” y llamó a los ciudadanos a ayudar a las personas afectadas.
El Gobierno está usando helicópteros para entregar ayuda a los damnificados , muchos de los cuales aún carecen de albergue. Algunas agencias de socorro están usando embarcaciones para llevar ayuda a zonas remotas.
Arabia Saudita anunció que otorgará una ayuda de emergencia de 100 millones de dólares a Bangladesh, un país musulmán laico de 144 millones de habitantes.
La Comisión Europea aumentó su ayuda a 6.5 millones de euros, mientras que numerosos países europeos, así como Estados Unidos y Canadá, desbloquearon varios millones.
“Los expertos de la comisión, que están en la región afectada, señalaron una destrucción total en algunas aldeas, con personas que lo han perdido todo y viven en medio de las ruinas”, dijo el Comisario europeo para el Desarrollo y la Ayuda Humanitaria, Louis Michel.