(LA PRENSA/PARAMOUNT PICTURES)

John Malkovich 10 películas en dos años

Malkovich Es uno de los aCtores y productores mÁs arriesgados. Siempre dispuesto a apostar por el cine independiente Sólo John Malkovich puede filmar más de diez películas en apenas dos años sin sufrir en el intento. En las independientes Kill The Poor y Juno aparece como productor; pero en el 2006 interpretó al profesor Sandiford […]

  • Malkovich Es uno de los aCtores y productores mÁs arriesgados. Siempre dispuesto a apostar por el cine independiente

Sólo John Malkovich puede filmar más de diez películas en apenas dos años sin sufrir en el intento. En las independientes Kill The Poor y Juno aparece como productor; pero en el 2006 interpretó al profesor Sandiford de Art School Confidencial al artista austriaco Gustav Klimt en Klimt a un cura en el cortometraje The Call y también realizó el rol de Galbatorix en Eragon.

Este año, en Estados Unidos ya había estrenado las películas Gardens of the Night, Drunkboat, In Transit, antes de la nueva Beowulf, aunque en Sudáfrica está por lanzar la película Disgrace sobre un profesor de Cape Town, mientras filma con Angelina Jolie y Clint Eastwood la nueva película The Changeling.

Y en medio de tanto trabajo, tuvimos bastante suerte en entrevistarlo al menos por media hora, en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills.

¿Es cierto que al principio de su carrera, el jefe del departamento de teatro en la Universidad del Estado de Illinois le había dicho que usted jamás iba a tener una carrera como actor?

Es cierto. No sé si fue en la Universidad de Illinois State o Eastern Illinois donde había ido primero. Pero así pasó. Supongo que él pensaba que yo no iba a tener una carrera en… (riendo) el mundo del espectáculo.

¿Qué lo llevó a decidirse por la actuación por encima de otra carrera?

Nunca fue una decisión realmente. Hace poco fui a cenar con Paul Bowles, un escritor norteamericano que vive en Marruecos. Y cuando le pregunté cómo había decidido irse tan lejos sin querer volver, me miró y dijo: “Todavía lo estoy pensando”. (Se ríe) Yo pienso un poco así. Nunca lo analicé, no me lo cuestioné porque me gustaba lo que estaba haciendo. Tampoco quiero decir que pensaba que fuera bueno en lo mío, siempre me gustó el trabajo y las oportunidades que tuve, (la actuación) resultó algo que ha continuado mientras continúa o mientras yo me sienta con ganas de trabajar. Si alguna vez desaparece, tal vez ya no lo haga más.

En la ciudad de Christopher del estado de Illinois, John Gavin Malkovich nació hace casi 54 años, un 9 de diciembre. “Había trabajado como pintor, vendedor de comidas, también como chofer y todavía me pregunto lo que hubiera sido de mi vida si no fuera por la actuación”, reflexiona. “Es maravilloso que me paguen por pretender que soy otra persona”.

El teatro fue la verdadera escuela de John Malkovich, cuando dejó los estudios para sumarse a la compañía Steppenwolf Theatre de Chicago, que había fundado su amigo Gary Sinise. Tardó casi diez años en zambullirse al plano profesional, cuando se mudó a Nueva York. Enseguida ganó un premio Emmy por la versión en cine para TV de la producción de Broadway Death of a Salesman que había hecho con Dustin Hoffman. Y aunque en cine ya había aparecido como extra en la película de Rober Altman, A Wedding, junto a Mia Farrow y Geraldine Chaplin, Malkovich entró a Hollywood con el pie derecho cuando lo nominaron al Oscar como Mejor Actor de Reparto por su primer trabajo, con la película Places in the Heart.

Basada en un viejo poema británico, la película Beowulf aprovecha la más moderna tecnología para capturar la verdadera actuación de John Malkovich, Anthony Hopkins y Angelina Jolie, para transformarlos en tridimensionales dibujos animados.

Este sistema ya utilizó en la película Polar Express, con Tom Hanks. Con la nueva técnica llamada Captura de Interpretación visten a los actores con trajes especiales y unos pequeños sensores calcan cada movimiento en una imagen computarizada que después es manipulada dentro de otros escenarios tridimensionales.

Beowulf es un antiguo cuento británico sobre un héroe vikingo que se convierte en rey después de salvar a un pueblo de los monstruos del lugar. Lo curioso es que la técnica además permite cambiar el cuerpo de un actor, aunque mantiene la actuación (como hizo Peter Jackson con King Kong o Gandalf de El Señor de los Anillos). Y gracias a ello, Malkovich pudo ocupar el rol de tres personajes diferentes en la misma película. Además de interpretar a su propio hijo (en la ficción), aparece como un joven o un anciano, sin pasar por una sola sesión de maquillaje, más allá de los milagros de la computación.

“Mi personaje es el consejero y viejo amigo del rey. Su función en la historia es ayudar a demostrar que Beowulf no es tal cual como dice que es, al menos hasta que se convence de lo contrario”, describe Malkovich.

Para filmar la película “Beowulf” escanearon literalmente todo su cuerpo y su imagen hoy está guardada en una computadora. ¿Dentro de 100 años alguien podría filmar una película diferente manipulando las mismas imágenes, sin su participación?

Pueden hacerlo hoy mismo. La gente hace una película conmigo cada día.

¿Se refiere a las fantasías de la gente?

Yo estoy en el teléfono de alguien, todos los días. Las personas en general usan el teléfono celular para sacarme fotos. Todos estamos siendo fotografiados y figuramos en ese tipo de películas sin nuestro permiso o sin cobrar un centavo. Así que eso ya existe.

¿Le molesta?

Bueno, yo mismo empecé una serie aparte en mi teléfono portátil, sacándole fotos a la gente que me saca fotos a mí (ríe).

¿Quiere decir que si un admirador se le acerca para sacarle una foto, usted en seguida le saca otra a él?

Tal cual.

¿Y no le preguntan “qué está haciendo”?

Se quedan horrorizados. Y cuando se escucha el “click” a nadie le gusta. (Ríe) Es muy curioso.

¿Cuántas fotos tiene entonces?

Debo tener más de cien. Pero soy muy malo como fotógrafo y espero que al menos ellos saquen mejores fotos que yo. El punto es que ese mundo existe, ya estamos en la película de otras personas.

¿El proceso con el que capturaron su propia actuación es más diver tido que la actuación convencional?

Modificando un poco la pregunta, el proceso es una actuación convencional. En otras palabras, me ponían unos sensores en menos tiempo del que precisaba maquillarme y después yo actuaba todo el día. A veces necesitaban ajustar sus pequeñas máquinas, pero no llevaba más de un minuto o 30 segundos. Uno solo actúa todo el día.

¿Significa que en este estilo de cine, personalmente no hace nada diferente de lo que haría cuando lo filman con una cámara normal?

Hay más libertad, porque la toma no existe (dentro de un cuadro determinado) y si quiero moverme para allá en vez de más acá, te lo agradecen. Claro que preferirían que no te les pongas en el camino, pero no les importa porque todo se puede ajustar después en una computadora, con la información que tienen. No se precisa que uno tenga que hacer exactamente lo mismo, no te limitan a un solo cuadro porque capturan la actuación con 200 computadoras. Por eso, uno cuenta con toda la libertad que se tiene en el ensayo de una obra de teatro.

¿La novedad tecnológica de esta filmación fue la razón que lo atrajo a filmar una película como “Beowulf”?

En parte tuvo que ver, porque es algo que me pareció muy interesante y puede ser terriblemente útil para otros proyectos, una vez que los costos sean menores.

Angelina Jolie fue la que más elogió su trabajo en la película “Beowulf”…

Sí, pero creo que todo lo que vio de la película fueron 50 minutos. Igual estamos filmando una nueva película juntos, The Changeling, con la dirección de Clint Eastwood.

¿Nota una gran diferencia entre el rodaje de una película animada como “Beowulf” y la dirección de Clint Eastwood que no le gusta para nada la nueva tecnología?

Sí, digamos que él es bastante económico (sonríe).

La primera vez que trabajaron juntos, ninguno de los dos había trabajado antes como director. ¿Se nota la diferencia?

Clint es muy constante. No me parece que haya una gran diferencia en la forma en que maneja la actuación y la dirección. Él siempre fue autoritario, económico, amable, gentil y tiene un muy buen sentido del humor detrás de su forma de ser tan tímida. A mí siempre me cayó bien. Y es la misma persona en ambos trabajos. Mucha gente que dirige, trabaja desde sus propios pánicos y ansiedades, proyectando lo suyo en otras personas, pero él tiene mucha más gracia.

Última pregunta: ¿Cómo hizo para filmar más de diez películas en apenas dos años?

Metiéndome en muchísimos aviones. Y la verdad, prefiero no saber la cantidad de millas que he recorrido.

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