Noviembre es un año de grandes peleas para la historia del boxeo nicaragüense.
En este mes, Alexis Argüello protagonizó grandes combates como su coronación del 23 de noviembre de 1974 sobre Rubén “Púas” Olivares, para convertirse en el primer boxeador en la historia de Nicaragua que conquista un título del mundo.
También en este mes, Alexis noqueó el 16 de noviembre de 1979 a Bobby Chacón en defensa de su corona superpluma del CMB y hoy, precisamente, cumple 25 años aquella primera histórica que sufrió “El Flaco Explosivo” ante Aaron Pryor, en el Orange Bowl de Miami.
Hoy se cumplen 25 años desde esa derrota de Argüello ante Pryor, un nocaut en 14 asaltos, cuando las peleas de título se resolvían en 15 vueltas…. Argüello iba perdiendo en dos tarjetas 124-127 y 124-127, pero iba ganando en una tercera 127-125.
Tampoco debemos olvidar que un 20 de noviembre de 1999 Adonis Rivas le arrebató el título supermosca de la OMB al mexicano Diego Morales, en la mejor presentación de su carrera.
Pero en medio de esos hechos históricos, hay que recordar aquella gran pelea que protagonizaron Rosendo Álvarez y Ricardo “Finito” López, una noche del 13 de noviembre de 1998, que en medio de una serie de incidentes con el peso y controles de tonelaje, ganó el mexicano en una difícil decisión.
Para muchos analistas del boxeo, el López-Álvarez II debe ubicarse como el mejor duelo en la historia de los pesos mínimos.
Lamentablemente, no estuve presente en ninguno de los históricos duelos de Alexis. Pero sí estuve en esos combates de Rosendo con “Finito”, y en especial en ese choque que se realizó en el Hilton de Las Vegas, donde el pinolero demostró un gran corazón a pesar de innumerables problemas que enfrentó previamente.
Hay que reconocer que Rosendo atentó con su peso para esa pelea. No se preparó con tiempo y la dedicación que debía tener (vieja historia del boxeo nacional), pero la presentación que brindó fue espectacular.
Sometió al “Finito” a un castigo que nunca antes había experimentado. Fueron 12 rounds de mucha agresividad, destreza pugilística, con un estilizado López frente a un siempre agresivo Rosendo que nunca se dio por vencido.
Al final de esa pelea, López parecía el derrotado. Su rostro terminó inflamado, con varios cortes y el agotamiento físico extremo.
Pero se impuso por decisión dividida, gracias a que los jueces Larry O'Connell y Jerry Roth votaron 116-114 y 116-112 a su favor, mientras que Silvestre Abainza anotó 115-113a favor del pinolero.
Particularmente, consideré que López ganaba por la mínima diferencia. Pero eso no le quita brilla a Rosendo, quien demostró grandes condiciones boxísticas a pesar de su irregular preparación, problemas con el peso mínimo porque llegó en 108.5 libras para una pelea que estaba pactada en 105.
Rosendo no estaba bien preparado para esa pelea. De alguna manera se descuidó y por ese problema de peso, fue sometido a un segundo pesaje el día del combate, obligándolo a mantenerse en no más de 115 libras, sin olvidarnos que Don King aprovechó para hacer un sustancial descuento en la bolsa.
Pero la pelea fue espectacular. Es una de las grandes de las divisiones pequeñas, incluso ha sido la mejor para The Ring, algo que sólo se consigue con el talento de Álvarez en el esplendor de su carrera.