- Unas 250 familias no tienen agua potable desde hace ocho meses
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Corresponsal/Río San Juan
Pese a vivir a escasos metros de la costa del Gran Lago de Nicaragua, los pobladores del casco urbano del municipio de Morrito están con sed y consumiendo agua de pozo contaminada.
Piden a las autoridades del Gobierno que les ayude a resolver el problema, ante la indolencia del gobierno municipal encabezado por el alcalde liberal Alonso González que se ha ido sólo en promesas, según sostuvieron los pobladores.
Andrea Morales Duarte, habitante del sector número uno de Morrito, explicó a LA PRENSA, que el problema del agua en ese poblado ha sido de toda la vida, sin embargo, asegura, que antes podían consumir el agua de los pozos porque no estaban tan contaminados como ahora.
Por eso, exigieron que se perforaran pozos artesianos para obtener agua potable y que llegara a las casas.
En el 2001 lograron que se perforaran tres pozos y se instalaran bombas para impulsar el vital líquido hasta las casas, sin embargo, todo fue en vano, los pozos fueron perforados en un lugar equivocado.
“Nuca pudimos consumir el agua de los pozos que construyeron en la administración de la ex alcaldesa Carmen Sequeira, los pozos no sirvieron para nada, el agua estaba mala, con sarro y de muy mal olor, ni para bañarse servía, se quejó la pobladora.
No obstante, asegura, algunas personas la utilizaban para lavar ropas, para los servicios sanitarios u otras actividades de aseo, sin embargo, desde hace más de ocho meses, las bombas dejaron de funcionar, y desde entonces, nadie responde por la escasez de agua.
Son aproximadamente 1465 habitantes de 250 familias del casco urbano de Morrito los que padecen la falta de agua. Se acerca el verano y con ello la bajada en los niveles de agua en los pozos que actualmente utilizan para el consumo.
AGUA CON COLIFORMES
El director del Centro de Salud del lugar, doctor Eduardo Romero, la población está consumiendo agua de seis pozos privados y uno comunal, pero esa agua está contaminada con altos niveles de coliformes fecales, lo que ha aumentado los índices de parasitosis en la población, que a la vez eleva el peligro de un brote diarreico, especialmente en los niños.
Según los datos del Centro de Salud, en el poblado hay actualmente 308 niños menores de cinco años y 208 menores de 14, además de las madres lactantes y mujeres embarazadas, que son los grupos más vulnerables y en mayor peligro ante la escasez del agua.
“El problema del agua para consumo humano es muy delicado en Morrito, el agua que salía de los pozos que perforaron en el 2001, era inconsumible, según estudios que realizó el Minsa se descubrió que tiene un altísimo nivel de concentración de óxido ferroso y otros minerales pesados imposible de consumir.