- En Francia, Sarkozy suaviza postura y dice que no quiere la guerra
WASHINGTON/AFP
El presidente estadounidense George W. Bush se declaró este jueves determinado a resolver la crisis nuclear iraní mediante la diplomacia, ante las preocupaciones por un eventual enfrentamiento militar, según afirmó en rueda de prensa en la Casa Blanca.
“He declarado reiteradamente que espero que podamos convencer al régimen iraní de renunciar a cualquier ambición que tenga de desarrollar un programa armamentista, y hacerlo pacíficamente”, afirmó el Presidente.
“Debería ser el objetivo de cualquier diplomacia”, dijo al responder a una pregunta sobre declaraciones del domingo, del Ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, quien consideró que el mundo debía “prepararse para lo peor”, es decir, la posibilidad de una “guerra” con Irán, aunque después suavizó el tono.
DEBATE EN LA ONU
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, China, Gran Bretaña, Francia y Rusia), además de Alemania, se preparan para debatir nuevos pasos contra Irán este viernes, a nivel de directores políticos en Washington.
El Consejo de Seguridad ha adoptado tres resoluciones contra Irán; dos de ellas incluyen sanciones por el rechazo de Irán, de detener el enriquecimiento de uranio, que Teherán alega está destinado a fines civiles.
SARKOZY: “BOMBA IRANÍ INACEPTALE”
“Estamos trabajando con aliados y amigos para enviar un mensaje consistente a los iraníes, de que hay un mejor camino ante ellos que el aislamiento, el aislamiento financiero y/o sanciones económicas”, sostuvo Bush.
Irán “trata de dotarse de la bomba nuclear”, lo que es “inaceptable”, pero Francia “no quiere la guerra”, declaró el presidente francés Nicolas Sarkozy durante una entrevista por televisión el jueves en la noche.
El tema nuclear iraní “es un asunto extremadamente difícil, pero Francia no quiere la guerra”, afirmó Sarkozy durante la entrevista en las dos principales cadenas de la televisión francesa.
Sarkozy marcó una diferencia con su Ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, que había provocado una ola de reacciones cuando declaró el domingo que el mundo debía “prepararse para lo peor”, es decir la “guerra” con Irán.
Kouchner trató luego de matizar su declaración, reafirmando que había que “negociar hasta lo último” con Irán, y aclarando que lo que él había querido expresar era que sobre todo había que “evitar la guerra”.
“Yo no habría empleado la palabra guerra, y él (Kouchner) lo explicó personalmente”, señaló Sarkozy.
Por el contrario, Sarkozy rindió homenaje a su canciller calificando de “notable” su trabajo en temas internacionales, como Darfur y el Líbano. “Hace honor a Francia”, dijo.
“¿Cómo convencer a los iraníes de que renuncien a ese proyecto como la comunidad internacional convenció a Corea del Norte y a Libia de renunciar a sus proyectos? Mediante la discusión, mediante el diálogo, mediante sanciones”, afirmó. “Si las sanciones no son suficientes, deseo se apliquen sanciones más importantes”.