- Rodrigo de Rato, director gerente del organismo financiero, dice que medida ayudará a empujar el crecimiento
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El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo de Rato, reclamó a los gobiernos de Latinoamérica reformas fiscales y facilitar el acceso al crédito, para empujar el crecimiento y reducir la desigualdad.
De Rato, ex vicepresidente y ex ministro de Economía de España, inauguró ayer en Lima, capital de Perú, el seminario Política Macroeconómica y Equidad Social, en Lima, en el que también participan el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, y el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina, el argentino José Luis Machinea.
“La globalización puede exacerbar la desigualdad”, pese a la “extraordinaria” evolución económica que ha registrado América Latina en los últimos cinco años, alertó De Rato.
Se mostró convencido de que “la política fiscal puede ser la palanca que empuje el crecimiento y reduzca la desigualdad”.
En este sentido, aconsejó introducir impuestos que graven rentas altas, como tasas sobre vehículos, propiedades o ingresos financieros, así como reducir las exoneraciones que, a su juicio, “favorecen a quienes tienen ingresos más altos y a los consumidores relativamente acaudalados”.
“Impuestos más simples y bases fiscales más amplias permitirán tipos más bajos”, aseveró.
Para el director gerente del FMI, los gobiernos, además, “no deben descuidar la inversión”, por ello les solicitó “ampliar el acceso a los servicios financieros y de crédito”, que, según dijo, “están fuera del alcance de muchas personas”.
PYME EN LA AGENDA
“Las empresas pequeñas y medianas, que suelen ser los motores de la innovación y de los aumentos de productividad, necesitan acceso a la financiación para impulsar su propio crecimiento”, resaltó al defender para Latinoamérica el modelo de microfinanciación.
Dijo que Perú, el país anfitrión del seminario regional, “está a la vanguardia” en este terreno, con un crecimiento medio del microcrédito de alrededor del 25 por ciento en los últimos años.
A su juicio, también “ayuda a encauzar las remesas hacia la inversión productiva y el aumento del crédito a las familias”.
TAMBIÉN EL GASTO SOCIAL
En su intervención, De Rato confió en lograr el objetivo de atajar la desigualdad con “políticas sociales directas que orienten el gasto hacia programas pensados para los pobres y que disminuyan las subvenciones que benefician a los grupos de ingresos medianos y altos”.
Con estas palabras se refería a los subsidios a los productos petroleros y la electricidad que, a su juicio, pueden “reemplazarse por asistencia social directa”.
Asimismo señaló que se puede fomentar la equidad recuperando los costes a nivel terciario y utilizando esos recursos para mejorar la calidad de la educación, “que es donde el gasto rinde los mayores beneficios a los segmentos más pobres”, matizó.
Al término de su intervención recordó que esta es su última visita a América Latina como director gerente del FMI, dado que presentó en junio su renuncia e hizo votos para que “el próximo decenio pase a la historia como el que la región aprovechó para superar los problemas de pobreza”.
De Rato dejará el cargo en las próximas semanas, cuando el consejo del FMI elija a su sucesor la próxima semana.