Recientes informes forenses determinaron la posibilidad que los diputados colombianos fueron masacrados. ( LA PRENSA/AP )

Comisión presenta informe

Peritos determinan que los diputados fueron abatidos por disparos provenientes de diferentes direcciones [doap_box title=»Escudos humanos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Los once ex diputados colombianos que murieron cuando estaban secuestrados por las FARC pudieron haber caído como “escudos humanos”, en un “fuego cruzado” entre esa guerrilla y otro grupo armado, dijo hoy (ayer) el hermano de uno […]

  • Peritos determinan que los diputados fueron abatidos por disparos provenientes de diferentes direcciones
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Los once ex diputados colombianos que murieron cuando estaban secuestrados por las FARC pudieron haber caído como “escudos humanos”, en un “fuego cruzado” entre esa guerrilla y otro grupo armado, dijo hoy (ayer) el hermano de uno de los políticos. EFE

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Gobierno colombiano insiste en que se trató de una ejecución por parte de las guerrillas

Los 11 diputados colombianos muertos en cautiverio de la guerrilla de las FARC fueron abatidos por “disparos múltiples de bala” desde diversas direcciones, dijo el viernes el coordinador de la comisión forense internacional, que participó en la recuperación de los cadáveres.

“En la mayoría de los casos los disparos fueron hechos de múltiples direcciones”, declaró James Young, médico forense de la Cruz Roja Internacional. “En nueve de los casos, las heridas de bala fueron al pecho y estómago, y en dos casos a la cabeza”.

Young formuló el comentario al presentar su informe ante los embajadores de los 34 gobiernos de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que formó el grupo de peritos a pedido del gobierno colombiano.

Los 11 diputados fueron parte de un grupo de 12 secuestrados hace más de cinco años de la sede de la Asamblea Legislativa del Valle del Cauca, y su muerte fue comunicada por las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en junio, atribuyéndolas a un fuego cruzado en un asalto de las fuerzas militares colombianas.

Ejecutados

El embajador de Colombia ante la OEA, Camilo Ospina, cuyo Gobierno rechazó la versión de las FARC, dijo que con el informe de Young “se han despejado todas las dudas” para llegar a una conclusión: “La muerte fue por homicidio”.

Young dijo que en dos casos los orificios de bala fueron ocasionados a quemarropa y que se han encontrado en los cuerpos diversos tipos de bala o fragmentos de bala.

“La causa de la muerte en cada caso es por disparos múltiples”, afirmó. “La muerte es por homicidio, lo que en esta instancia significa que la muerte de una persona es causada por acción de otra persona”.

Young dejó en claro que los expertos “no estamos haciendo comentarios sobre quién o quiénes son los autores de esas muertes o su culpabilidad legal”, y agregó: “Las características de las heridas eliminan la posibilidad de muerte accidental o suicidio”.

Indicó, sin embargo, que en cuanto a la trayectoria de las balas “hay la posibilidad de múltiples respuestas”, por lo que pidió llegar a conclusiones sobre bases científicas y no de teoría especulativa.

“Dadas las circunstancias, en esta instancia nos vemos severamente limitados”, dijo Young, cuyo equipo estuvo formado por peritos de Canadá, Dinamarca, Portugal y Argentina. “No tenemos testigos, no hemos tenido acceso al escenario (donde murieron) y no hubo armas de fuego que examinar”.

Sin embargo, considero como “afortunada” la misión de recuperación de los cadáveres y que estos estuviesen en mejores condiciones de las anticipadas, lo cual ha facilitado la identificación científica y posterior entrega a sus deudos, que los sepultaron formalmente esta semana.

“Por consiguiente, hay limitaciones a las conclusiones que se pueden emitir”, agregó. “La comisión… sólo puede afirmar que los diputados murieron de disparos múltiples, de múltiples trayectorias, hay dos casos de quemarropa y se empleó diferentes tipos de munición”.

El embajador de Paraguay, Manuel María Cáceres Cardozo, dijo a nombre de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), que abarca a Sudamérica y a México, que si bien “las manos que cometieron este bárbaro asesinato son colombianas, en el mundo existen muchos cómplices”.

“Cada vez que alguien compra drogas ilícitas está financiando las balas y armas que sirven para matar a verdaderos colombianos que quieren vivir en paz y democracia”, dijo. “El pueblo colombiano ha pagado como ningún otro con pérdidas de vidas humanas”.

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