China se opuso el jueves a que los países de la Cuenca del Pacífico respalden una nueva estrategia para combatir el calentamiento global y dijo que esa tarea correspondía a las Naciones Unidas.
La nación comunista frustró así el llamado del primer ministro australiano John Howard, para que los líderes de la APEC se encargaran del tema.
El presidente chino Hu Jintao dijo dos veces públicamente que la ONU debía ser el principal foro de debate de un acuerdo sobre cambio climático, no la APEC.
Sin embargo, se esperaba que los 21 líderes del bloque —incluyendo el presidente estadounidense George W. Bush y su colega ruso Vladimir Putin— emitieran una declaración sobre el calentamiento global en la reunión del fin de semana.
Los cancilleres y ministros de Comercio aprobaron el jueves una declaración que establece que “el cambio climático, la seguridad energética y el desarrollo no contaminante tienen un interés fundamental”.
La APEC, creada en 1989, tiene como objetivo principal fomentar el comercio entre sus miembros, entre los cuales hay potencias globales como Estados Unidos, Japón, Canadá y China, y economías grandes como Indonesia, México, Corea del Sur y Rusia. Con una población total de 2,800 millones de personas, representa casi la mitad del comercio mundial.
Los miembros restantes son Australia, Brunei, Chile, Hong Kong, Malasia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Singapur, Taiwán, Tailandia y Vietnam.
El Presidente chino esbozó un argumento en nombre de los países en desarrollo: que las naciones más ricas deberían tener más responsabilidad para reducir la contaminación global que las más pobres.