Ensalzar la figura de Joseph Stalin como un héroe, la victoria de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial, o el actual nacionalismo ruso en la administración de los recursos naturales, en detrimento de la matanza y deportaciones de rusos en la era estalinista o la corrupción estatal en la Rusia actual, es la parte de la historia que el presidente Vladimir Putin quiere que se enseñe en las escuelas de su país.
Según informa el diario británico The Independent, el mandatario ha ordenado la publicación de nuevos textos de historia “patrióticos” porque considera que los actuales presentan el pasado de su país de forma negativa. Para ello, Putin cuenta con amplios poderes otorgados por la aprobación de nuevas leyes, que dan el visto bueno a la utilización de los nuevos manuales en las escuelas rusas.
La iniciativa se ha topado con el rechazo de profesores y críticos, que la catalogan como un regreso a la práctica soviética. “El estudio de la historia debería hacer sentir a la gente como parte de la nación, pero eso depende de cómo se realiza”, dijo un profesor de historia de Moscú. “Si la idea es ocultar todo lo que era malo y sólo hablar de la fuerza y victorias militares, no estoy seguro que sea el mejor modo de crear ese sentimiento.”