Hace apenas una semana, el púgil boricua Félix “Tito” Trinidad anunció su regreso a los entarimados para enfrentar a Roy Jones Jr., en una cartelera que Don King organizará en enero del próximo año.
Trinidad no pelea desde su derrota de hace dos años ante Winky Wright. Ese combate fue después de noquear a Ricardo Mayorga en su primer regreso después de un breve retiro.
Pero ahora Trinidad anuncia nuevamente su regreso al ring. ¿Por qué? Empujado por los millones que le ofreció Don King, por ver cómo Oscar De La Hoya sigue ganando millones de dólares aunque pierda como en su último compromiso con Floyd Mayweather o por el deseo de sentirse nuevamente el centro de atención en el boxeo boricua y latinoamericano.
La verdad, es que muchas cosas pueden estar ocultas en la mente de un boxeador como Trinidad.
Pero lo cierto que su regreso no le resultará nada beneficioso, sobre todo frente a un peleador como Jones Jr.
Jones ya no es el mismo boxeador que deslumbró años atrás, como un invencible en la división de los medianos, súper medianos y semi pesados, y hasta en peso pesado, adonde subió para derrotar a un campeón de segunda línea como John Ruiz.
Pero este Jones de ahora, lejos de su gran nivel, puede causar graves daños en Trinidad, quien desde su derrota con Bernard Hopkins, lució un poco mermado en sus condiciones.
En su pelea con Mayorga, Tito resintió una serie de buenos golpes y hasta cayó levemente a la lona. Contra Wright, no encontró fórmula para abrir su defensa y difícilmente ganó uno de los doce asaltos programados en ese duelo.
Trinidad ya no es el mismo que logró recuperar terreno para vencer a De La Hoya en una decisión discutida para muchos. Ya no es aquel que noqueó a cuanto rival se enfrentó, que marcó historia en los welter y que fue un grande en los súper welter.
Este Trinidad ya vio pasar sus mejores años. Aunque apenas tiene 34 años, desde muy niño está metido en el boxeo, y los golpes que ha recibido no son dulces. Cabe recordar que debutó profesionalmente en 1990.
En todo este tiempo, las condiciones de Tito han mermado, y lo mejor sería para él, su esposa y sus hijas, mantenerse lejos de los cuadriláteros.
Una derrota ante Jones seguramente no alterará su marcha al Salón de la Fama del boxeo mundial. Pero su salud podría peligrar y un mal golpe puede afectar mucho su salud.
Lamentablemente, como la mayoría de los campeones de boxeo o peleadores de prestigio, Trinidad se resiste al retiro, a pesar que su padre aseguró que se encuentra muy bien económicamente.
¿O acaso será que está tan bien en lo económico? Bueno, eso es algo que conoceremos con el tiempo, pero insisto, Trinidad no tiene necesidad de volver a un deporte tan duro como el boxeo, sobre todo enfrentando a un Jones Jr. que está muy cómodo peleando en los súper medianos.