El cardenal hondureño Oscar Rodríguez aceptó las disculpas públicas del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien lo calificó de “loro del imperialismo”, aseguró ayer el Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, según un reporte de AFP.
El cardenal “se sintió sumamente agradecido por las disculpas y me explicó cómo habían salido esas declaraciones en El Salvador”, dijo Zelaya en el aeropuerto Ramón Villeda.
En Managua el Nuncio Apostólico Jean Paul Gobel defendió ayer la figura del cardenal Rodríguez, tras los ataques que vertió en su contra el presidente Chávez.
No obstante, Gobel evitó ahondar en el tema al afirmar que no tiene información en primera persona del diferendo entre el mandatario de Venezuela y el sacerdote católico hondureño.
“Él no solamente es un pastor conocido, muy bueno, pero siempre se ha pronunciado a favor de los sectores más pobres de la población, es una personalidad de primer rango y no me sorprende que el Presidente de la República de su país (Manuel Zelaya) haya salido en su defensa”, señaló Gobel.
“Lo conozco, es amigo mío, pero no quiero hablar más, porque no tengo conocimiento en primera persona de lo que se ha dicho de un lado o del otro”, añadió Gobel.
Rodríguez dijo en un primer momento que Chávez se cree Dios y con “derecho a atropellar a todas las personas”. El mandatario venezolano ripostó llamando al cardenal hondureño un “loro” y “payaso del imperio”.
“Cada uno, especialmente un Jefe de Estado, es libre en sus declaraciones, pero también es responsable de lo que dice”, agregó Gobel.
SACERDOTES JINOTEGANOS SE UNEN POR RODRÍGUEZ
El padre Francisco Blandón Meza, Cura Párroco de la Catedral San Juan en Jinotega, dijo que el Cardenal Rodríguez “es un hombre sabio y prudente que no habla por hablar” y agregó que este es un campanazo para todos los nicaragüenses “y tener miedo y cuidado con este hombre (Chávez)”.
“Un Ministro de Dios cuando habla, lo hace bajo la acción del Espíritu Santo y estamos hablando que el cardenal Rodríguez es un sucesor legítimo de los Apóstoles” dijo por su parte el también sacerdote Rosalío Herrera.