- Gwynn es el otro nuevo inquilino de Cooperstown
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MAÑANA INGRESA AL SALÓN DE LA FAMA
Cal Ripken Jr. va a ser recordado por siempre como el Hombre de Hierro, un apropiado título para el atleta más durable en la rica historia del beisbol.
El sobrenombre captura la perseverancia del ex astro de los Orioles de Baltimore, que jugó en 2,632 partidos consecutivos de 1982 a 1998. Sería una injusticia, sin embargo, reducir la espectacular carrera de 21 años de Calvin Edwin Ripken Jr. solamente a esa racha.
Al evaluar el efecto de Ripken en el beisbol, dos palabras son más apropiadas que Hombre y Hierro: admiración y respeto. Lo importante no es que participó en 2.632 juegos consecutivos, es cómo los jugó.
“Tú eres quien eres y esperas que tus acciones muestren quién eres. Pero al mismo tiempo, me importa lo que los niños reciben del deporte”, dijo Ripken. “Uno representa el deporte, el equipo y la organización, además de a uno mismo. Al mirar atrás, me siento orgulloso de que los niños me vieron de cierta forma”.
Así le vieron también sus pares. El ex astro de los Padres de San Diego Tony Gwynn, que mañana ingresará oficialmente al Salón de la Fama junto a Ripken, reconoció la contribución de su amigo al beisbol durante un tributo en vídeo mostrado en una ceremonia de homenaje de los Orioles a Ripken el martes.
“Para mí tú eres el epítome de lo que es bueno en el deporte”, dijo Gwynn a Ripken. “La forma en que lo jugaste y lo que es más importante, la forma en que lidiaste con la gente. Tú estableciste un gran ejemplo para todos nosotros”.
Ripken raramente se perdió una práctica de bateo o fildeo. Y, por supuesto, no se perdió un partido en casi 17 años.