- Ex cancilleres escépticos por relaciones de Nicaragua con Africa
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Ex cancilleres de Nicaragua dijeron ayer que el presidente Daniel Ortega, por sus actitudes, parece volver a los años ochenta y buscar un reencuentro con los países que formaron el grupo de los No Alineados.
Las cumbres de países No Alineados fue una iniciativa internacional del dictador cubano Fidel Castro para reunir a países en vías de desarrollo al margen de las potencias de la Guerra Fría, aunque la Unión Soviética financiaba su régimen.
Francisco Aguirre Sacasa y Emilio Alvarez Montalbán, coincidieron en que al recibir las credenciales de cuatro países africanos, lo que Ortega demuestra es “nostalgia” por su gobierno de los ochenta.
“Esa presentación de credenciales (…) para mí lo que demuestra es la fijación que tiene el presidente Ortega, con el concepto aquél, de los países No Alineados”, comentó Aguirre Sacasa.
El ex diplomático nicaragüense dijo que el recibimiento de esas credenciales por parte de Ortega es sintomático de la situación que el presidente tiene con el pasado, específicamente con su primer mandato durante la revolución sandinista.
Por su parte, el también ex Canciller, Emilio Alvarez Montalbán, expresó que la nostalgia de Ortega “le hace pensar que está de nuevo en los años ochenta”.
Pero además aseguró que la renovación de las relaciones diplomáticas con estos países, “es una reafirmación de su tendencia a asociarse con la izquierda internacional”.
NO SIRVE DE NADA
El presidente Ortega recibió recientemente las credenciales de los embajadores africanos de Ghana, Malí y Nigeria, como de un diplomático de Qatar.
Para los ex diplomáticos estas relaciones no traen ningún beneficio tanto a Nicaragua, como a los países africanos.
“No nos pueden dar nada, ni nosotros podemos darles nada, estamos alejados, no tenemos una historia diplomática con ellos”, comentó Alvarez.
“Aguirre expresó que Nicaragua no puede desperdiciar recursos intentando cultivar esas relaciones.
NUEVOS HORIZONTES
Para Víctor Hugo Tinoco, otrora Vicecanciller en la década de los ochenta, cuando se cultivaron estas relaciones, lo que el presidente Ortega pretende es ampliar los horizontes de las relaciones externas de Nicaragua.
“Ampliar las relaciones se puede, mientras se cultiven y se mantengan las que son más estratégicas, con los vecinos y con otra gente, en términos económicos y en temas históricos”, comentó Tinoco.