En Bellísima, Nikos sigue sufriendo por que Julia no le corresponde, ella sigue amando al malvado y seductor André, pero él sigue haciendo la lucha y, por supuesto, terminará conquistándola.
Esta semana el 2% de las acciones de Bellísima que Mary Montila consideraba una limosna y que quería dárselo a Guida, va a ser motivo de alegrías para unos y angustias para otros, con ellas se puede decidir quién tendrá la presidencia de la empresa.
Mary ni se imaginaba que tenía en su poder una fortuna, además puede ser la llave para que su nombre vuelva a brillar. André y Julia, se dan cuenta de la existencia del 2% casi al mismo tiempo y empiezan la lucha por obtenerlo paralelamente, cada uno usando sus armas.
André utiliza su encanto y gentileza con Mary, además del dinero, pero Julia es más astuta y decide hacer una propuesta que Mary jamás rechazará. Otra de las cartas del malvado es presionar a Victoria para que ella no apoye económicamente a Julia, pero lo que no sabe es que la cizaña que él había sembrado en ellas no le funcionó, al contrario, hizo que su alianza fuera más fuerte.
Otro mafioso que sigue haciendo de las suyas es Rogelio. Thaís lo seduce para quitarle las fotos de Suzi, luego lo denuncia y lo meten a la cárcel, pero no crean que todo está solucionado, porque pocos días después él sale de la prisión y la busca para hacerle la vida imposible, creo que muy pronto Narciso conocerá todo el pasado que Thaís ha querido ocultar.
Julia decide ir a buscar a André para gritarle sus cuantas verdades, pero cuando está ahí, Éricka sale y se desmaya, claro que a propósito para dejar su estado al descubierto ante su mamá. Primero, el malvado se hace el inocente, pero luego no le queda más que aceptar, así que decide echar de la casa a Éricka y enviarla a Londres.
Julia quiere obligar a André a responsabilizarse por su hijo, pero no logra nada, así que ella misma va por su hija, pero inesperadamente él cambia de opinión y decide dejarla en casa, al menos hasta que el bebé nazca. Éricka, por supuesto, queda muy ilusionada pensando que le importa mucho, lo que no se imagina es que decidió dejarla porque alguien le ordenó que lo hiciera.
Por otra parte, Pascual se ha quedado como el perro de las dos tortas. Safira anda en planes de casarse con Freddy, todo porque necesita dinero para no perder la casa de su familia, pero luego le dan remordimientos de conciencia y se echa para atrás; además, Pascual la amenazó con contar todo lo que hubo entre ellos si se casa.
Rebeca sigue seduciendo a Alberto, le promete que jamás le dará problemas con su esposa y él, por supuesto, no se resiste, vamos a ver cuánto le durará el teatrito con Mónica porque ya los vio juntos, pero la muy inocente ni se imagina que algo pasa entre ellos.