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Adiós a los tabúes

La mujer no está preparada para lograr un acto sexual satisfactorio, según la sicóloga Eudilia Molina, experta en salud sexual y reproductiva. “Resulta —explica Molina— que falta en la mujer una educación sexual correcta, libre de tabúes y que no inhiba su vida sexual, como ha ocurrido desde siempre”. También la sexóloga Auxiliadora Marenco coincide […]

La mujer no está preparada para lograr un acto sexual satisfactorio, según la sicóloga Eudilia Molina, experta en salud sexual y reproductiva.

“Resulta —explica Molina— que falta en la mujer una educación sexual correcta, libre de tabúes y que no inhiba su vida sexual, como ha ocurrido desde siempre”.

También la sexóloga Auxiliadora Marenco coincide en que la sexualidad femenina está llena de prejuicios.

Los expertos indican que la sexualidad de la mujer se condiciona como si se tratase de algo sucio, que debe ocultarse, que atenta contra la moral, por lo que tradicionalmente es el hombre quien “lleva el control” en la relación.

El problema, según Molina, es que esta preconcepción de la sexualidad condiciona el éxito de las relaciones.

“No hay complacencia del hombre a la mujer. No hay comprensión de parte del hombre a la mujer y eso es un problema porque a veces la mujer encuentra un hombre que la comprenda, pero esos son raros y contados”, asegura Molina, quien subraya que si el hombre no comprende y la mujer no coopera, la relación está condenada.

Darse tiempo

Diversos estudios difundidos ampliamente por internet revelan que las mujeres necesitan un promedio de diez a quince minutos para excitarse, debido a que necesitan más sangre para lubricarse.

Sin embargo, al hombre le bastan un par de minutos para lograrlo y les toma entre cinco y diez minutos eyacular.

Molina sostiene que esto provoca que “el hombre con frecuencia se salte los preliminares (estímulos previos antes de la copulación) y va directo a la penetración”.

“Entonces —añade— el hombre no da a la mujer el tiempo para excitarse y lograr su satisfacción y eso va afectando la relación y disminuyendo el deseo de la mujer”, que para entonces ve el acto sexual como un esfuerzo y no como gozo, dice la experta.

Sin embargo, la especialista advierte que la disminución de la libido no debe confundirse con disfunciones sexuales mayores como la anorgasmia (imposibilidad de lograr un orgasmo) o la frigidez (rechazo y repulsión al estímulo sexual).

Por su parte, la sicóloga clínica Mariana Aburto disipa los prejuicios sobre la disminución del deseo sexual en la mujer cuando llega la menopausia o climaterio.

“Algunas mujeres manifestarán una disminución de la libido porque tienen la idea que el climaterio es sinónimo de la disminución o conclusión de la vida sexual, pero esto no debe ser así”, subraya.

Aburto indica que “hoy en día existen técnicas terapéuticas dirigidas a la mujer, en el área de la sexualidad que son de mucho éxito”.

“Lo importante —enfatiza Aburto— es que la mujer tome conciencia de que necesita ayuda y sobre todo que su actitud positiva es el motor para resolver conflictos y situaciones que la afecten en esta área”.

Buscar siempre ayuda profesional es lo recomendable.

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