La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) prepara un exhaustivo informe sobre los biocombustibles, entre ellos el etanol, en un intento de dilucidar su impacto real en medio del acalorado debate que generan, informó ayer lunes en Brasilia el director general del organismo, Jacques Diouf.
Las conclusiones de ese estudio se presentarán en una cumbre mundial sobre los biocombustibles a realizarse del 2 al 4 de junio de 2008 en Roma, indicó Diouf a periodistas, tras ser recibido por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
“El presidente Lula expresó el deseo de que la FAO haga un estudio objetivo basado en los hechos y los datos de ese tema” y la entidad internacional creó un grupo interdisciplinario que investigará los aspectos de producción, económicos, culturales, industriales y ambientales, agregó.
“Tendremos entonces datos objetivos, porque la discusión toma a menudo una dimensión política, emocional”, dijo Diouf.
La FAO consagrará además a los biocombustibles su informe del 2008 sobre la situación mundial de la agricultura.
Brasil es un promotor activo del etanol producido a base de caña de azúcar, como alternativa a los combustibles derivados del petróleo y solución al recalentamiento del clima. También impulsa un programa de biodiesel.
Pero Gobiernos como el de Cuba y Venezuela, éste último gran productor petrolero, cuestionan la “cosecha” de biocombustibles.